Comenzamos la mañana con unos minutos de juego en la clase amarilla con los mayores.
Llegados a nuestra clase queremos seguir jugando con la cocinita ( nos ha costado dejar la de la clase amarilla) y entre todos seguimos preparando unos ricos desayunos: cucharas, tazas, platos, vasos…¡ Nos encanta!.
Nos sentamos a la mesa para ponernos a investigar con temperas y pincel.
En una base de cartón pintamos con pincel y temperas en cinco colores: rojo, verde, naranja, rosa y azul…Nos preparamos con nuestros baberos de pintar para evitar en lo posible manchar la ropa y así tener una mejor libertad de movimientos. Vamos alternando los colores e intentamos no mezclar los pinceles para conseguir un buen colorido en nuestra «obra de arte»…¡ Y como nos gusta mojar el pincel!
El taller se realiza en dos grupos de cuatro y mientras unos trabajan los otros observan y viceversa.El saber esperar también se aprende…¡ Preciosos nuestros trabajos!.
También colaboran, una vez terminado el taller, en la limpieza y recogida de la clase para, después de lavarnos bien las manos, comer la rica fruta…¡ Cuanto trabajo!.
Hoy nos acompaña Lindley y su inglés en la asamblea y en la salida al parque…¡ Qué estupendo día de sol!. Jugamos con los cubos y las palas, los balancines, el tobogán…
Un estupendo miércoles…¡ para repetir!.
Un abrazo
Nuria
De vuelta a la clase ya tenemos preparadas las alfombras de carreteras y el contenedor de los coches para jugar y » correr» un poco mientras pasamos por el primer control de esfínteres de la mañana.
Asamblea de la fruta sentados en el suelo de la clase. Cantamos canciones y recitamos retahílas y sin más dilación nos preparamos para salir a la terraza.
Llegamos con mucho apetito a la hora de la comida y damos buena cuenta del rico menú.
Sentados a la mesa pintamos con ceras de colores para hacer un bonito dibujo de regalo para nuestro compañero.

Seguimos con juegos motrices con las cajas de cartón y con lectura de cuentos…y todo ello ambientado con música de baile y eso…¡ Mucho baile!.

Mientras esperamos que llegue la comida leemos el cuento «El señor Pato» que decora el espacio de la clase y que la mayoría ya conocen y algunos inician su relato con algunas palabras y gestos…¡ Les encanta!