Estimadas familias:Â
Después de las vacaciones de Navidad, la vuelta a la rutina está siendo un poquito más difÃcil para algunos de nuestros pequeños de la clase azul. A estas edades, cualquier cambio en los horarios, en sus espacios o en las personas de referencia se nota mucho, por lo que están adaptándose de nuevo. Aunque ya conocen el aula y a las educadoras, tras un perÃodo en casa necesitan volver a sentirse seguros y confiados en el entorno.

Durante estos dÃas, hemos observado que algunos bebés necesitan más abrazos, más tiempo de calma y acompañamiento emocional. Todo esto es completamente normal y forma parte de su desarrollo. Desde el aula estamos respetando los ritmos individuales, ofreciendo rutinas, palabras suaves y mucha cercanÃa, para que poco a poco vuelvan a sentirse más tranquilos y a disfrutar del dÃa a dÃa del cole.
Por otro lado, hemos tenido un dÃa muy especial en el aula, ya que ¡Adrián ha cumplidos 2 añitos! Aprovechamos la ocasión para celebrarlo todos juntos, compartiendo un momento muy bonito.
Además, los compañeros le han hecho un dibujo para que pueda llevárselo a casa como recuerdo ¡Ha sido un regalo precioso!

Esta semana, hemos disfrutado de una sesión de juego heurÃstico, una propuesta sencilla y muy rica en aprendizajes, donde los pequeños exploran materiales cotidianos no estructurados (sin una “forma correcta†de usarlos). Aquà no hay un único objetivo… ¡hay descubrimientos!
Los materiales que hemos utilizado han sido: latas, llaves, cubos y cucharas pequeñas.Â
¿Que aprendieron los azulitos?
Aunque parezca “solo juegoâ€,  se trabajan muchÃsimas habilidades:
-  Coordinación ojo-mano (alcanzar, agarrar, soltar)
- Motricidad fina (coger la cuchara, pasar llaves de una mano a otra)
- Exploración sensorial (texturas, sonidos, temperatura, peso)
- Atención y concentración (mantenerse en una actividad)
- AutonomÃa y toma de decisiones (elegir, cambiar, insistir)
- Comprensión causa–efecto (si golpeo, suena; si vuelco, cae)
Durante el juego, nuestro trabajo es acompañar sin dirigir: observar, asegurar el entorno, ofrecer calma y poner palabras a lo que ocurre (“suena fuerteâ€, “la llave está dentroâ€, “la lata ruedaâ€). Asà reforzamos el lenguaje y la seguridad emocional.Â
Si queréis probar en casa, podéis preparar una “mini sesión†con objetos cotidianos seguros y supervisados (cucharas de madera, tapas grandes, recipientes de plástico, aros grandes…).
Importante: evitar piezas pequeñas, revisar bordes y estar siempre presentes.
¡Un abrazo y buen fin de semana!
Laura.























