Martes con mucho ritmo, le damos vida a los instrumentos musicales y sale una música de lo más marchosa. Incluso se animan a bailar, ¡que no falte la alegría en el cole!.
Seguimos a «petición» de ellos jugando con los coches, les gusta que los coches circulen por sus cuerpos, y sobre todo, por la barriga, ¡qué cosquillas!.
Sombreros, ¡puestos!.
Protector solar, ¡echado!.
Cuerda, ¡en el bolsillo derecho!.
Móvil para echar fotos, ¡en el bolsillo izquierdo!.
Despaciiitoooo despaciiitoooo, vámonos, vámonos, vamos despacito, vamos despacito…
Y en un abrir y cerrar de ojos estamos en el patio, el sol nos acompaña y las temperaturas altas también. No descarto presentarme mañana en el colegio en bañador… entre jugar al pilla-pilla con los peques y demás menesteres… tengo que cambiarme de camiseta antes de irme a almorzar…
Os puedo asegurar que no paramos ni un segundo, si no están muertos de sueño y cansancio por la noche… A partir de mañana los pongo a correr por todo el patio durante media hora… Je je.
Os espero mañana, descansad.
Alba Cala.






vamos echando pegamento de barra sobre la cartulina y pegamos la goma eva, un mural de lo más colorido. Cómo se han quedado con ganas de más han dibujado sobre cartulina con ceras, fantástico el resultado.
Después de tomar la fruta bajamos al patio y encontramos fresas, hemos recogido unpar de ellas y antes de la comida han degustado un trocito pequeñito junto con los compañeros de la clase amarilla.


ponerles los tapones a los rotuladores y meterlos en su paquete ¡me encanta que sean tan ordenados!.
protectores solares y a la percha para coger el sombrero.
Pero lo que más le llama la atención es el papel celofán, por el sonido que produce al moverlo y porque se puede ver de colores a través de el.
En algodones o gasas se dejan presionadas las puntas de los rotuladores gruesos, dejando que se empape bien de tinta y después los echamos al agua y vemos como la tinta se va esparciendo hasta llegar al agua y… voilà!. El agua se tiñe de colores.


