Llegamos tras los días de puente y disfrutamos de una estupenda jornada con los compañeros de ciclo.
Comenzamos la jornada jugando con las pelotas. Muchos tamaños y colores que nos permiten tras el juego motor trabajar con la clasificación por tamaños e identificar los colores en la recogida.
Seguimos trabajando con nuestras cajas de cartón con las que seguimos experimentando…¡ Hoy ya nos metemos en ellas!…¡ Seguiremos investigando en sus posibilidades!.
En el taller sensorial papeles y papeles de revista cubren el suelo de la clase .Comenzamos por observar las imágenes para luego rasgar y rasgar con los dedos.
Ala hora de la recogida arrugamos haciendo bolas con las manos y poco a poco y con la colaboración de todos llenamos nuestra papelera.
En la asamblea comemos plátano y mandarina y ya vamos consolidando la costumbre de repartir que cada día recae en un compañero. Observamos los nombres, símbolos y fotos para seguir el turno.
Llega Lindley y su inglés y hoy recurrimos a la cocinita y sus utensilios: tazas, vasos, platos, cubiertos, frutas, verduras…¡ Un buen desayuno!.
En el parque seguimos disfrutando de estos días con excelentes temperaturas y jugando con los compañeros de la clase amarilla.
Un estupendo miércoles.
Un abrazo
Nuria García Pallás.
Todos colaboran en la recogida antes de sentarnos a comer unos ricos plátanos en la asamblea.
Salimos a la terraza a tomar el aire puro de la vega y nos volvemos al aula cuando llega una nueva sorpresa…¡ Lindley, nuestra profesora de inglés! Es nuestra primera sesión y toma de contacto y todos la han recibido con una sonrisa. El vocabulario de hoy se ha centrado en presentarnos y hacer un primer acercamiento a través del juego.
las cuerdas, gomas y rulos son los elegidos. Con las gomas creamos ritmos golpeándolas entre sí y nos sirve de micrófono, las cuerdas para manipularlas y experimentar las diferentes texturas y los rulos nos hacen cosquillas y nos sirven de pulseras, que no nos falte ni un complemento.


Me debato entre la vida y la muerte pero finalmente no me llevo ni un picotazo, tenía unos buenos guardaespaldas desde el otro lado de la valla.



