La jornada se inicia con los aros. Tras manipularlos, juegan a hacer caminos y se estable un orden que en ocasiones respetan y en otras olvidan (promovido por sus primeros impulsos) . Saltan, andan e incluso algunos intentan ir a un paso ligero.
Las dos actividades que más han llamado la atención del grupo, en el día de hoy han sido:
*Por un lado en el JUEGO. La
propuesta que auna los intereses de los pequeños y de los grandes ha sido «el juego de los médicos». La acción se centra en curar: ponen el termómetro, dan el jarabe, ponen tiritas… Unos asumen el roll de médico y otros de enfermos como observáis. Cambian de roll, en un «pis – pas».
En cuestión de nada el médico se convierte en enfermo y viceversa. Los más peques del grupo deciden investigar otros territorios y de vez en cuando vuelven a la zona de juego observando lo que está ocurriendo.Después de un buen rato solicitan hacer un chequeo a la profe.
*Por otro lado el taller creativo. En esta ocasión utilizamos como herramientas rodillos con plástico de pompas. Los colores: rojo, naranja, marrón y verde. Y como soporte plantillas con diferentes hojas de otoño. Mientras un grupo realiza el taller el otro tiene un ratito de lectura.
En la primera hoja experimentan e investigan, a partir de la segunda se esfuerzan por centrar su atención en la huella que aparece al hacer rodar el rodillo. ¡¡¡Qué difícil!!!
Encarna Camús.
Pasamos una mañana muy tranquila donde el juego también es el protagonista.
deseamos todos cumpleaños feliz». Se incorpora con nosotros Lindley (profe de inglés).Tras soplar la vela, con el apoyo de un «compa». Inicia el reparto a cada uno de sus compañeros. ¡Más!, ¡más! repiten sin parar. El esponjoso bizcocho se va reduciendo rápidamente. Cantamos y bailamos. Así como dedicamos
un momento para la lectura del cuento titulado «Biscuit´s First Trip». Como el tiempo no nos permite salir al patio, decidimos dar una vuelta en el interior del aulario, después visitamos el aula de psicomotricidad para jugar con las construcciones.

Vega nos enseña dos caracoles que ha traído con su lechuga y todo. Los observamos, vemos cómo son y algún valiente quiere que se longa en la mano.
También celebramos el cumpleaños de Julio que nos invita a su

ositos».