Buenas tardes familias,
Damos cierre a la propuesta de las mascotas, la cual ha sido muy especial y donde hemos podido vivencias muchos aprendizajes. La semana pasada pusimos el broche final a la propuesta de las mascotas con una visita muy especial que disfrutamos muchísimo en la clase naranjita. Recibimos la visita de tres tortugas la mar de saladas, que nos trajo Gonzalo junto a su papá, Jose. La tortuga más grande se llama Merche, y las dos pequeñitas, que eran monísimas y despertaron mucha ternura, se llaman Aladín y Pedro.
Durante la visita aprendimos muchas cosas interesantes sobre ellas. Nos explicaron que les gusta comer plantas y que una de sus comidas favoritas es la lechuga (a ver si estos naranjitas les imitan un poco). Observamos cómo se mueven muy despacito, casi arrastrándose por el suelo, y descubrimos que tienen un caparazón duro que las protege, ahí se suelen esconder cuando tienen miedo, pero no pueden salir de él, siempre lo llevan consigo. También aprendimos que, al igual que nosotros necesitamos calcio tomando leche, para tener los huesos fuertes, las tortugas necesitan calcio en polvo en su comida para que su caparazón se mantenga fuerte y sano. Además, nos fijamos en sus patas y vimos que tienen uñas y patas con forma de rastrillo, que utilizan para enterrarse en la tierra. Fue una experiencia muy enriquecedora, cercana y llena de curiosidad y respeto hacia los animales.
Queremos agradecer a Jose su disponibilidad y la ilusión con la que vino al aula a compartir todo este aprendizaje, y a Gonzalo por traer a sus tortugas y permitirnos conocerlas de cerca.

El jueves pasado disfrutamos de una sesión de yoga, en la que, además de practicar algunas posturas que ya nos van saliendo fenomenal, Marta nos enseñó a ser más conscientes de nuestra respiración. Para ello utilizamos una pelota, que colocábamos sobre el abdomen para observar cómo subía y bajaba al respirar. Además, aprendimos una nueva estrategia para calmarnos: imaginarnos que somos un globo, que se infla al coger aire y se desinfla poco a poco al soltarlo. Una experiencia muy enriquecedora que nos ayuda a conectar con nuestro cuerpo y a relajarnos.
Durante nuestra tarde cooperativa, y debido a las inclemencias meteorológicas que estamos teniendo últimamente los viernes, comenzamos a preparar el proyecto del vivero que desarrollaremos entre los meses de enero y abril. Presentamos los esquejes de geranios que nos han traído y estuvimos preparando los tetrabricks que las familias habéis aportado. Cortamos una esquina en la parte inferior para que, cuando los usemos como macetas y los reguemos, pueda salir el agua sobrante.

Aprovechamos para hacer un llamamiento a vuestra colaboración:
Al igual que hemos solicitado tetrabricks, también necesitamos esquejes o pequeñas plantas para poder llenar nuestras macetas y crear, más adelante, la tienda del vivero que tendrá lugar en el mes de abril. ¡Cualquier aportación será bienvenida!

Ayer martes, realizamos nuestro Taller de inteligencia emocional, en el que hemos hablado y reflexionado sobre cómo nos sentimos cuando estamos nerviosos, enfadados o tristes, y qué cosas nos ayudan a calmarnos: ejemplos como un abrazo, una caricia, un beso o simplemente tener a alguien cerca.

Como parte del taller, hemos creado nuestras botellas de la calma. Introducimos agua y aceite y después cada uno ha decidido qué introducir en su botella. Esto nos servirá como una herramienta para relajarnos, distraer la mente y observar cómo se mueven los elementos dentro de ella, ayudándonos a volver a la calma cuando lo necesitamos. Decidimos observarlas en nuestra mesa de luz favoreciendo una fascinante experimentación y disfrute.
Aunque la lluvia y el mal tiempo de estos días nos están impidiendo salir a disfrutar del juego al aire libre, nos vamos adaptando a la situación. En algunos momentos de distensión, como el tiempo de patio, hemos ido cambiando de aula, compartiendo ratitos de juego en las diferentes clases de Infantil. De esta conocemos otros espacios y disfrutamos del juego en un entorno diferente.

Por último, mencionaros ¡ya hemos decidido cuál será nuestra chirigota de Carnaval! Con la fiesta cada vez más cerca (20 de febrero), ya saben que nuestra canción será sorpresa para las familias, así que ahora solo nos queda ponernos manos a la obra: ensayar, aprenderla y disfrutar del proceso.

Un fuerte abrazo,
Eva