Buenas tardes,
Un martes más comenzamos la mañana con una nueva lectura. La protagonista es una vaca de nombre Macarena.
Disfrutamos de una historia un poco loca, una vaca con poca autoestima que se siente diferente, hasta que un día sus amigas gallinas traman un plan para hacerle sentir única y especial.
Seguimos aprendiendo cosas interesantes sobre los animales y las actividades de granja.
Nuestros naranjitas ahora saben que la ubre de la vaca tiene cuatro tetillas o pezones, a pesar de que hemos practicado con unas ubres muy particulares que contaban con cinco,jajaja.
Las vaquitas han asistido muy formales a clase, colocadas en fila, para que nuestros naranjitas pudiesen ordeñarlas.
Como podéis ver en las imágenes , he colocado el dibujo de sus vacas sobre el respaldo de cada silla y bajo el dibujo he colocado un guante de látex lleno de aire ( aunque lo ideal hubiese sido leche).
La actividad, además de proporcionarle la oportunidad de ejercitar su coordinación, hace que nuestros peques conozcan cosas nuevas sobre los alimentos y la función vital que estos desempeñan en la vida de las personas.
Terminamos la jornada ensamblando…. juegan con piezas y las encajan entre sí, las superponen, las apilan, las juntan. El resultado…
Feliz tarde familias.
Silvia.
Contamos con unos pequeños envases con nuestro nombre y unos cuantos garbanzos en remojo. Explicamos como ir poniendo 3 garbanzos( ellos los cogen y los cuentan) entre algodones y ponerles agua para hacer nuestro semillero. Veremos, con esa paciencia de la que hemos hablado, como brotarán las raíces y nuestra pequeña planta.¡ Ya tenemos trabajo diario de riego!.¡ Es nuestro experimento!
Nos vamos al parque antes de que apriete el calor. Nos ponemos crema y disfrutamos de un buen rato de juegos en el arenero, el tobogán, el césped…
Por la tarde nos decidimos por el tren y la cocinita hasta la hora de la merienda.
«Malpasillo» se acerca y debemos seguir trabajando este tema.
Asamblea de la fruta y nos vamos al parque donde jugamos con los compañeros de la clase Azul y donde…¡ SORPRESA!… nos encontramos un par de fresas maduras. Ha habido expectación con lo encontrado que hemos probado todos compartiendo un sabroso y diminuto trocito.
De vuelta a la clase jugamos con los traga bolas y encajables hasta la hora de la comida.