Hola familias,
Esta semana y la próxima son días de muchos preparativos para la fiesta Fin de Curso que tendrá lugar el sábado 30 como bien sabéis. Estamos todos trabajando para que la decoración y ambientación de la fiesta sea lo más fantástica y bonita posible. Los amarillitos también van a colaborar en esta decoración con algunos talleres artísticos.
Uno de ellos ha sido crear un pequeño Dragón, propio del mundo de la fantasía, con sus propias manos. Estampamos la mano verde con puntos rojos encima de los cuatro dedos y el gordito lo dejamos como la cabeza. Dejamos secar para poder ponerle los ojos, nariz y boca de donde sale el fuego, que pegan con papel celofán. Han quedado muy graciosos así que a ver si los encontráis en la fiesta.
El grupo amarillo disfruta de la Sesión de Motricidad con Alberto, practicando los colores y la orientación espacial, además de otras habilidades básicas como saltos y equilibrio.

Alberto les propone un juego muy divertido en el que tienen que estar muy atentos para ir metiendo los conos en el aro del color correspondiente. La mayoría los identifican muy bien y los clasifican correctamente.
Además de la motricidad fina, por la tarde antes de merendar también les proponemos algunas actividades donde trabajan su motricidad fina y la coordinación óculo-manual.

En el Parque también lo pasamos fenomenal, aprovechamos el buen tiempo para compartir las motos y bicis con el grupo azul, aprendiendo a esperar turnos ya que no hay una moto para cada uno.
¿A que no os podéis imaginar lo que pueden llegar a descubrir y aprender jugando con arena y objetos escondidos en ella?
A veces, los aprendizajes más importantes llegan en forma de juego. Una bandeja con arena, pequeñas herramientas y algunos objetos escondidos pueden convertirse en una auténtica experiencia de exploración para los peques de 2 a 3 años.
Cuando los niños buscan “tesoros” en la arena, no solo se divierten: están desarrollando capacidades esenciales para su crecimiento: la arena ofrece una experiencia táctil muy rica. Al tocarla, moverla, apretarla o dejarla caer, los niños exploran diferentes texturas y temperaturas, estimulando sus sentidos y ayudando a comprender el mundo a través de la experiencia directa.

Usar coladores, pinzas y las propias manos para buscar objetos fortalece los músculos pequeños de manos y dedos. Estos movimientos preparan habilidades futuras tan importantes como coger el lápiz, abrochar botones o usar tijeras.
Encontrar objetos escondidos requiere observar, buscar y mantener la atención durante un tiempo. A esta edad, sostener la concentración es un gran logro, y este tipo de propuestas lo favorece de forma natural y motivadora.
Este tipo de actividades nos recuerda que en la infancia el aprendizaje ocurre jugando, explorando y manipulando. No necesitan grandes materiales ni actividades complejas: a veces, una bandeja de arena y unos cuantos objetos escondidos son suficientes para despertar la imaginación, la curiosidad y las ganas de descubrir.
Para terminar, quiero felicitar a Alejandra que esta semana ha comenzado con la retirada del pañal y la estamos animando mucho para acompañarla en este proceso de control de esfínteres.
Espero que disfrutéis del fin de semana.
Carmen J.