Comenzamos una semana cortita llenos de energía. En nuestra sesión de motricidad con Alberto desarrollamos nuestros sentidos a través de un circuito con diferentes elementos. Tomamos conciencia de nuestro cuerpo y trabajamos las habilidades básicas para poco a poco controlar nuestros movimientos.
Hoy además hemos tenido la suerte de asistir al comienzo de una de las clases de yoga de nuestros compañeros/as de primaria. Nos han enseñado a hacer el «Saludo al sol», que aunque parezca sencillo para nosotros es un auténtico reto. ¡Muy bien amarillos!
Aquí os dejamos algunas orientaciones para que practiquéis en casa:
En la asamblea hemos leído el cuento «El monstruo de colores»,
hablamos sobre las diferentes emociones y escuchamos su canción. Es importante que desde muy pequeños nuestros niños y niñas sepan poner nombre a lo que les pasa, a lo que sienten, este es el primer paso en una adecuada gestión emocional. Como en el resto de aspectos de aprendizaje, vamos pasito a pasito, pero conscientes de que cada acción cuenta y es parte importante dentro del proceso educativo global de nuestros amarillos.

Pero nuestro día no acaba aquí…, en el parque hemos tenido tiempo de hacer muchas cosas más, entre ellas recoger semillas del níspero que hay en la entrada. Seguro que se nos ocurrirá algún sitio para sembrarlas.
¡Hasta mañana!
construcciones. Todos participan del juego y desarrollan la imaginación a través de las dinámicas que se dan en el aula junto a los compañeros y compañeras del grupo.




ordenador escuchamos diferentes versiones de «La Tarara» de Federico García Lorca; instrumental, flamenco y a capella…, como podéis comprobar ¡un día muy completo!
forman parte de las experiencias que contribuyen al desarrollo de la motricidad del niño, de la organización de estímulos, de ese almacén de datos con los que construir su mapa del mundo exterior. Cuanto más contacto tengan nuestros niños/niñas con la naturaleza, más sanos estarán. Se trata de una necesidad vital del ser humano que no podemos perder de vista, es más, que debemos fomentar.
Debemos ser conscientes que los juegos, la expresión emocional y artística, la alimentación y la sexualidad van a estar directamente condicionadas por el modelo educativo que ofrezcamos a nuestros pequeños desde edades muy tempranas; los juegos en el suelo, mancharse de barro, mojarse, tocar pinturas con las manos, meter los dedos en mantequilla o gelatina, o explorar su propio cuerpo, son algunos ejemplos de las actividades que debemos animarles a realizar para que alcancen un positivo desarrollo madurativo.
El juego de la mañana se desarrolla con normalidad; las propuestas de la mañana han sido diversas, pero un buen número de compañeros se agrupan en torno a la cocinita. Preparamos el desayuno para los compañeros que han llegado muy temprano y también para los muñecos de la clase, que nos ha parecido que tenían mucha hambre…, jajaja.