Comenzamos el lunes dispuestos a experimentar con las diferentes actividades programadas para una intensa y divertida semana:
A primera hora y tras la asamblea matinal, la clase naranja se llena de «Stegosaurus» .Dinosaurios herbívoros que caminaban sobre sus cuatro patas y su característica general eran las placas en su lomo:
Se divierten durante largo rato, aunque he de decir que eso de llevar placas en la cabeza es bastante cansado, ja,ja,ja, así que al final, volvemos a transformarnos en naranjitas para seguir con nuestras propuestas habituales de juego:
Mientras se desarrolla el juego, uno a uno, vamos haciendo el registro de «entrevista alfabética» y «figura humana» ( nos ayudará para realizar un seguimiento individual y saber en qué momento alfabético se encuentran nuestros naranjitas). ¡Qué mayores!
Hoy toca el espacio del arenero y les propongo bajar algún juguete para experimentar con él. Deciden bajar los dinosaurios y vivir una aventura prehistórica con la ayuda de las palas y los cubos. Pocos placeres son mayores para nuestros naranjitas que rebozarse en la arena,jajaja. Andar, correr, escarbar, saltar, cargar con el cubo…la arena se convierte en todo lo que ellos quieren:
Mañana más……
Gracias familias.
Silvia.
una ratita huérfana que hace tiempo acogió en su casa. Juntos vivirán todo tipo de aventuras mientras se preparan par la llegada del invierno.
En «Educación Física», Alberto trabaja (a nivel de iniciación) el esquema corporal y la percepción espacial y temporal. Todas las actividades se centran en el juego. 
La aventura comienza dirección Granada, cogemos un camino muy bonito que llega hasta una explanada donde se encuentra «la casa de la bruja Piruja». Para los naranjitas ha sido todo una sorpresa ya que es la primera vez que ven esta casa en ruinas. Dejamos que investiguen y examinen el espacio:

Mañana continuamos con la elaboración de unos divertidos gorros de dinosaurios con cartones de huevo.
Comenzamos la mañana jugando con multitud de pelotas de diferentes tamaños y colores. Jugamos a botar, lanzar, golpear con manos y pies…pero lo que más nos gusta es encestarlas en un contenedor. Jugamos a esconderlas sentados entre las piernas y a quitársela al compañero…¡de broma …claro!.