Hoy hemos vivido un gran día. Ha sido nuestra primera salida del curso y la hemos disfrutado al máximo. Nos hemos desplazado hasta Isla Verde para visitar la Ecocentral Granada, dentro de nuestro proyecto de educación medioambiental y en conexión con el taller de creación de juguetes reciclados que comenzaremos en pocos días.
Comenzamos la jornada temprano, con la ilusión y la curiosidad que siempre nos acompaña. Tras colocarnos nuestras tarjetas de identificación, subimos al autobús con destino a la Ecocentral Granada, situada en el área metropolitana.
El complejo cuenta con diferentes instalaciones, una planta de tratamiento mecánico-biológico, un aula medioambiental, una planta de tratamiento de lixiviados y un vertedero de rechazos, que nos permitieron observar de cerca cómo se recuperan y gestionan los residuos.
A nuestra llegada, los monitores Marta y Adrián nos recibieron con entusiasmo y nos acompañaron durante toda la visita. Comenzamos con una puesta en escena muy divertida titulada “Rico, Rico, Rico, comida para llevar”.
En esta representación, una simpática cocinera del restaurante “Rico, Rico, Rico” preparaba platos para unos clientes muy especiales: los contenedores Plastichín, Cartúnez y Vidriolo.
Los protagonistas de la historia fueron nuestros rojitos, que participaron activamente ayudando a la cocinera a ofrecer el plato adecuado a cada contenedor. Aprendieron que no se debe dar cartón a Vidriolo, ni plástico a Cartúnez, ni vidrio a Plastichín.
Y además, descubrimos algo muy curioso: ¡a Vidriolo no le gusta el cristal, solo el vidrio!
A través del juego, la risa y la participación, los rojitos comprendieron que reducir, reutilizar y reciclar es fundamental para cuidar nuestro planeta y generar menos residuos.
Después del teatro, realizamos un recorrido en autobús por las instalaciones del complejo. Pudimos ver de cerca el funcionamiento de la planta de recuperación y compostaje, y entender cuánto trabajo y tecnología hay detrás de cada proceso de reciclaje. Ha sido una experiencia muy interesante y enriquecedora.
Este tipo de salidas no solo nos ayudan a profundizar en el tema trabajado, sino que también enseñan a comportarse fuera del colegio, a escuchar, respetar, colaborar y disfrutar en grupo.
Son vivencias que refuerzan la autonomía, la convivencia y los valores que trabajamos día a día en el aula.
Destacar lo bien que se han comportado nuestros rojitos durante toda la jornada. Han estado atentos, curiosos y muy participativos.
Con actividades como esta, seguimos avanzando en nuestro compromiso con la educación ambiental, convencidos de que entre todos podemos construir un futuro más sostenible y responsable.
Silvia.
Cuando llegamos nos estaban esperando las monitoras que nos acompañarían durante la mañana, 