El pasado jueves tuvimos una nueva profesión en clase. Nos visitó Jessica, la mamá de Mía, para contarnos en qué trabaja: ¡Es estilista!
Antes de empezar, nos contó algo muy interesante, lleva muchos años trabajando en su tienda, YESSTAILOR, y gracias a su esfuerzo y a la calidad de su trabajo, cada vez más personas confían en ella. Poco a poco, su tienda ha ido creciendo y hoy en día cuenta con clientes que valoran mucho su dedicación y su buen hacer.
Lo mejor de todo es que Mía nos ayudó muchísimo. Nos explicó materiales, participó activamente y estuvo muy implicada durante toda la sesión. Gracias a ella pudimos comprender mejor el trabajo de su mamá.
Jessica nos explicó que cuando una persona necesita un traje para un evento, primero le asesora para elegir el más adecuado. Después, como no todos los cuerpos son iguales, se toman medidas y se realizan los ajustes necesarios para que la prenda quede perfectamente adaptada a cada persona.
También nos trajo algunas de las herramientas que utiliza en su día a día: un metro para medir, una pequeña máquina de coser, tiza para marcar las telas y unas tijeras de gran tamaño para cortar los patrones.
Además, realizó una pequeña demostración de cómo se corta la tela. Nos enseñó algunos trajes de su tienda, tanto para niños como para adultos, y varios complementos importantes para completar un conjunto: tirantes, corbatas y gemelos.
Y hay que decirlo, cuando llegó el momento de hacer un nudo de corbata, nos dejó a todos sorprendidos. Lo hizo con tanta rapidez y facilidad que parecía casi un truco de magia.
Para despedirnos, le cantamos nuestro ya mítico “¡Ozu qué bien!”, y le dimos las gracias por su visita y por habernos dado a conocer una profesión que no teníamos tan integrada en nuestro día a día.
Tras la visita de Jessica, pasamos a la actividad de los maniquíes de papel, que ella misma nos había propuesto. Recortamos diferentes prendas, las fuimos combinando y pegando sobre el maniquí. Usamos muchos colores y, en algunos casos, muy atrevidos, dejando volar nuestra imaginación para vestir a nuestro personaje como si fuera a un evento especial, ja,ja,ja.

Más tarde surgió un momento de juego muy especial, en el que utilizamos telas que nos trajo Jessica. En esta ocasión pintamos líneas, dibujamos sobre los tejidos y recortamos patrones, experimentando de forma libre cómo se trabaja con los materiales reales de una modista o sastre.
¡Fue una actividad muy divertida y creativa!
Quiero terminar dando las gracias a todas las familias por el trabajo que están realizando en esta actividad de las profesiones. Es una forma muy bonita de acercar el mundo exterior a nuestros pequeños, permitiéndoles conocer distintos oficios de una manera cercana y significativa.
Aún nos queda por disfrutar de cuatro profesiones más, que seguro seguirán despertando la curiosidad, la ilusión y las ganas de aprender de nuestros rojitos.
Feliz semana.
Silvia.