NUESTRO PROYECTO TEATRAL LLEGA A SU RECTA FINAL ¡MUCHO MÁS QUE UNA REPRESENTACIÓN!

Buenas familias,

Hace unas semanas os presentaba nuestro primer proyecto de emprendimiento del curso, «Las enseñanzas de la lluvia», una propuesta que nacía con el reto compartido de preparar una representación teatral para nuestra Fiesta de Otoño.

En aquella primera entrada os contaba qué pretendíamos conseguir con esta experiencia y cómo el teatro podía convertirse en una valiosa oportunidad para desarrollar aprendizajes relacionados con la autonomía, la creatividad, la cooperación y las funciones ejecutivas.

https://www.alqueria.es/blogs/alqueriarojaverde/2026/10/09/nuestro-primer-proyecto-de-emprendimiento-mucho-mas-que-una-obra-de-teatro/

Hoy, a las puertas de nuestra representación, quiero compartir con vosotros cómo ha evolucionado el proyecto y qué ha sucedido durante todo este recorrido. Porque, aunque mañana llegue el momento de subir al escenario, muchos de los aprendizajes más importantes ya han tenido lugar.

¡Nuestros seis decorados! 

Una de las primeras decisiones que tomamos fue cómo representar los diferentes escenarios de nuestra historia.

Les presenté dos posibilidades: elaborar un único gran decorado o crear seis composiciones diferentes que recogieran distintas situaciones del cuento. Tras valorar ambas opciones, los verdecitos votaron y decidieron realizar seis decorados.

A partir de ahí comenzó un proceso de creación colectiva en el que no faltaron las propuestas, los acuerdos, las pruebas y, por supuesto, los imprevistos.

¡Su imaginación no tenía límites! Surgieron ideas para incorporar elementos con volumen, vegetación que pudiera desprenderse mediante cuerdas o imanes y otros recursos que aportaran movimiento y realismo a la representación.

Sin embargo, imaginar una solución y conseguir llevarla a la práctica no siempre es lo mismo.

Algunas propuestas pudieron hacerse realidad; otras tuvieron que modificarse o descartarse al comprobar que requerían materiales, tiempos o destrezas que no estaban a nuestro alcance. Y esto también ha formado parte del aprendizaje: valorar qué podemos hacer, buscar alternativas y tomar decisiones ajustadas a nuestras posibilidades.

En otras ocasiones fueron los propios resultados los que nos obligaron a replantear lo previsto. Un árbol que habíamos elaborado con mucho entusiasmo no conseguía mantenerse en pie. ¿Qué podíamos hacer? Buscamos otro soporte, lo reforzamos y cambiamos su ubicación inicial.

También aparecieron nuevas necesidades que no habíamos previsto, como la incorporación de unas nubes que servirán de escondite para los personajes de la lluvia.

Así, nuestros decorados y demás atrezzo ha ido tomando forma a través de un auténtico proceso de planificación, experimentación, resolución de problemas y creación cooperativa.

Durante su elaboración hemos puesto en juego habilidades motrices, coordinación, organización espacial, paciencia, respeto por los tiempos de los demás y capacidad para trabajar por un objetivo común.

Además, aprovechamos las imágenes de los seis escenarios para realizar una actividad de secuenciación: los niños y niñas tuvieron que recortarlas, ordenarlas y reconstruir la sucesión de acontecimientos de nuestra historia.

Porque detrás de cada decorado hay mucho más que un resultado artístico: hay decisiones, intentos, descubrimientos y aprendizajes compartidos.

Un guion que también ha ido evolucionando

Como sucede en cualquier proyecto vivo, nuestra planificación inicial también ha necesitado algunos ajustes.

Durante los primeros ensayos observé que determinados personajes tenían mayor protagonismo que otros y que algunas intervenciones compartidas dificultaban la participación individual.

Por ello, realicé una nueva adaptación del guion, organizándolo en cuatro escenas y redistribuyendo los diálogos para favorecer una participación más equilibrada de todos los niños y niñas.

Esta reorganización nos permitió seguir avanzando, respetando las características del grupo y ofreciendo a cada participante la oportunidad de asumir su propio papel dentro de la representación.

Ensayar, observarnos y aprender a mejorar

A lo largo de estas semanas hemos realizado numerosos ensayos, avanzando progresivamente desde el conocimiento del texto y los turnos de intervención hasta la incorporación de la entonación, los gestos, los movimientos y los elementos de caracterización.

Y si algo ha tenido especial valor durante este proceso ha sido aprender a observar nuestro propio trabajo.

Después de cada ensayo hemos dedicado un tiempo a reflexionar sobre cómo había transcurrido. Cada niño y niña ha podido identificar aspectos que necesitaba mejorar y también ofrecer sugerencias a sus compañeros, siempre desde el respeto y con la orientación de los adultos que hemos acompañado la actividad.

La grabación de uno de los ensayos y su posterior visualización, nos ha permitido una autoevaluación muy valiosa ¡Qué interesante ha sido comprobar cómo se veían ellos/as mismos!

Reconocieron situaciones que durante la actuación les habían pasado inadvertidas: jugar con las caretas, moverse cuando no correspondía, sentarse mientras otros personajes intervenían, hablar demasiado bajito, interrumpir o perder la atención.

Esta experiencia de autoevaluación y reflexión compartida nos ha permitido concretar pequeños objetivos de mejora que han ido dando sus frutos en los ensayos posteriores.

Aprendizajes que no siempre se ven sobre el escenario

Durante este recorrido los verdecitos han demostrado una sorprendente capacidad de memorización. No solamente conocen sus propias intervenciones, sino también las de muchos compañeros/as e incluso fragmentos de la narración.

Han aprendido a reconocer la secuencia de las escenas, coordinarse con quienes comparten personaje, improvisar cuando ha sido necesario y afrontar el reto de expresarse delante de otras personas.

Para algunos, uno de los mayores desafíos ha sido superar la vergüenza. Para otras, aprender a esperar, escuchar o controlar el impulso de intervenir cuando todavía no les correspondía.

Y aquí entran en juego algunas de las funciones ejecutivas que ya abordábamos al presentar el proyecto: la memoria de trabajo, la atención, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio.

Porque una cosa es recordar perfectamente nuestras frases y otra, bastante más compleja, es mantener la atención cuando son los demás quienes están actuando, seguir el hilo de la historia y estar preparados para intervenir en el momento oportuno.

Precisamente, el ensayo general de hoy nos ha permitido comprobarlo.

Al incorporar simultáneamente todos los elementos (texto, entonación, gestos, caretas, accesorios y ubicación en el escenario), la exigencia atencional ha sido mayor y han reaparecido algunas dificultades que parecían superadas.

Lejos de restar valor al proceso, esta experiencia nos recuerda que los aprendizajes no evolucionan siempre de manera lineal. La autorregulación, la atención sostenida y el control de los impulsos son capacidades que se construyen progresivamente y que necesitan tiempo, experiencias y acompañamiento.

Por eso, también hemos incorporado pequeñas ayudas visuales, como señales en el suelo que indican dónde debe situarse cada personaje, facilitando su orientación espacial y favoreciendo una mayor autonomía durante la representación.

Mañana se abre el telón… ¡pero el aprendizaje ya ha sucedido!

Mañana llegará el momento de compartir con el público nuestra adaptación de «Las enseñanzas de la lluvia». Será, sin duda, una experiencia especial para los verdecitos y una bonita manera de culminar estas semanas de trabajo.

Pero he querido compartir hoy esta reflexión porque el verdadero valor pedagógico del proyecto no dependerá de cómo salga la representación de mañana.

Puede que olvidemos alguna frase, que necesitemos ayuda, que nos pongamos nerviosos o que algo no suceda exactamente como estaba previsto. Y no pasará nada.

Lo verdaderamente importante ya forma parte de nuestro recorrido: hemos imaginado, decidido, creado, probado, rectificado, colaborado, aprendido a observarnos y descubierto que mejorar también implica equivocarse y volver a intentarlo.

Mañana veremos una obra de teatro. Detrás de ella hay semanas de aprendizajes que merecen ser reconocidos.

¡Enhorabuena, verdecitos, por todo el camino recorrido!

Un abrazo, familias. Nos vemos en la fiesta.

Esther Justicia.