Cada mañana comenzamos nuestra jornada en la clase roja con uno de los momentos más importantes del día: la asamblea. Un espacio para encontrarnos, escucharnos, compartir y comenzar juntos un nuevo día.
Cada día contamos con un protagonista especial: nuestro súper-ayudante. La lista nos indica a quién le toca desempeñar este papel y asumir pequeñas responsabilidades que favorecen su autonomía y participación en el grupo.
El súper-ayudante pone la fecha, contamos cuántos hemos venido al cole y averiguamos cuántos faltan y quiénes son. También observamos qué día es, qué tiempo hace y alimentamos a Coco, nuestra mascota.
También, tiene un papel muy especial a lo largo de toda la jornada. Es el encargado de repartir a sus compañeros y compañeras todo aquello que vamos necesitando, como la fruta de media mañana, los materiales u otros elementos que utilizamos en nuestras actividades. También encabeza nuestro tren en los desplazamientos por el cole y lleva al cuello su pañuelo rojo, que nos permite identificar visualmente quién desempeña ese día esta importante función.
Más adelante, cuando estas rutinas estén bien interiorizadas, nuestros súper-ayudantes asumirán una nueva responsabilidad: colaborar, junto las otras clases del ciclo, en el montaje de nuestro comedor. Poco a poco vamos incorporando pequeñas tareas que les permiten ganar en autonomía, responsabilidad, colaboración y sentimiento de pertenencia al grupo.
Otro momento importante es descubrir cómo nos sentimos hoy. Utilizamos pompones de diferentes colores asociados a distintas emociones: amarillo para la alegría, rojo para la rabia, negro para el miedo, verde para la calma, azul para la tristeza y rosa para el amor o la ternura. Cada uno elige el que representa cómo se siente esa mañana y lo introduce en un recipiente transparente. Así aprendemos a identificar y expresar nuestras emociones y podemos observar, de manera muy visual, cómo se siente el grupo en general.
También estamos construyendo juntos nuestras normas de aula. Las vamos presentando poco a poco, hablando sobre ellas y comprendiendo por qué son necesarias. Las normas y los límites son fundamentales a estas edades, ya que les ayudan a saber qué pueden hacer y qué se espera de ellos en cada momento, aportándoles seguridad. Además, nuestras normas están formuladas en positivo, poniendo el foco en aquello que sí podemos hacer: caminamos por la clase, escuchamos cuando alguien habla, cuidamos los materiales… Poco a poco las iremos haciendo nuestras.
Y, por supuesto, nuestra asamblea deja espacio a lo espontáneo. Sus experiencias, preguntas y curiosidades generan conversaciones que muchas veces nos llevan a descubrir y profundizar en nuevas temáticas. Así, casi sin darnos cuenta, contamos, pensamos, hablamos, escuchamos, observamos, expresamos cómo nos sentimos y aprendemos juntos.
Hoy comienza una nueva aventura: nuestra libreta viajera. Este primer fin de semana, Dragoni se marcha a casa de nuestra compañera Vega. ¿Qué aventuras vivirán juntos?
El martes, Vega nos contará en la asamblea, con ayuda de la libreta, todo lo que han hecho y compartido. Una experiencia que nos permitirá seguir favoreciendo el lenguaje oral, la secuenciación de experiencias, la expresión ante el grupo y la escucha, creando además un bonito vínculo entre familia y escuela.
Quería agradeceros vuestra asistencia a la presentación del programa de nuestra clase rojita para este curso 2026-2027. Espero que la reunión os resultará interesante y, sobre todo, que os ayudara a conocer un poquito mejor todo lo que vamos a trabajar, aprender y disfrutar juntos a lo largo de este curso.

¡Buen fin de semana!
Eva Mª Oliva.