Parece que fue ayer cuando comenzábamos este curso con la emoción de todo lo que estaba por descubrir, y ya hemos cerrado una etapa llena de aprendizajes, experiencias compartidas, retos superados, risas, abrazos, preguntas imposibles, conversaciones inolvidables y momentos que quedarán para siempre en nuestra memoria.
Ahora llega el momento de abrir una nueva puerta. La etapa de Primaria les espera llena de oportunidades, nuevos aprendizajes, amistades, descubrimientos y desafÃos. Estoy convencida de que cada uno encontrará su camino y seguirá creciendo de una manera única y especial, porque todos poseen algo valioso que aportar al mundo.
Aunque esta entrada del blog se ha hecho esperar un poquito más de lo habitual, por fin puedo compartir con vosotros una pequeña crónica de nuestra estancia en la granja escuela. Entre algunas circunstancias personales que han retrasado su elaboración y la ardua tarea de revisar y seleccionar entre cientos de fotografÃas para mostrar una representación significativa de todo lo vivido, han pasado ya un par de semanas desde aquella aventura. Sin embargo, las imágenes, los recuerdos y, sobre todo, las emociones siguen tan presentes como el primer dÃa.
Esta salida, enmarcada dentro de nuestro Plan de Centro, ha supuesto una experiencia extraordinaria para nuestro alumnado. Más allá de las numerosas actividades realizadas, me gustarÃa destacar la ilusión, la motivación y las ganas de aprender que demostraron nuestros niños y niñas durante las dos jornadas. Muchos de ellos llegaban con una mezcla de emoción y nerviosismo ante la idea de pasar una noche fuera de casa, pero una vez comenzó la aventura, esos temores dieron paso a la curiosidad, la convivencia y el disfrute compartido.
La emoción comenzó incluso antes de llegar a nuestro destino. Durante el trayecto en autobús fuimos identificando algunos de los pueblos que habÃamos trabajado previamente en nuestro mapa de clase. Ver cómo aquellos nombres y lugares que habÃamos estudiado cobraban vida ante nuestros ojos convirtió el viaje en una actividad de aprendizaje desde el primer momento.
Mientras tanto «los profes» organizamos las actividades a realizar, teniendo en cuenta las altas temperaturas previstas para aquellos dÃas y nos preparamos para una de las experiencias más esperadas: la excursión a la antigua mina de plomo.
Equipados con nuestras gorras, protección solar y suficiente agua para el camino, afrontamos un recorrido que supuso un pequeño reto motriz para todos. La llegada a la mina, iluminada únicamente por velas y envuelta en el misterio de los pequeños gnomos que habitan la granja, despertó la imaginación y el asombro de todo el grupo. Fue una de esas experiencias difÃciles de olvidar.
De regreso a las instalaciones visitamos la almazara y algunos espacios exteriores de la granja.
Allà pudimos profundizar en el conocimiento de las materias primas que obtenemos tanto de origen animal como vegetal y observar cómo muchas de ellas se transforman en otros productos que consumimos habitualmente. Esta actividad conectó de forma muy significativa con el trabajo realizado durante el primer trimestre en torno al aliño de aceitunas. Aquellas aceitunas que conocÃamos tan bien aparecÃan ahora transformadas en un magnÃfico aceite de oliva virgen extra ecológico, elaborado con una variedad propia de la zona. Además, cada uno pudo llevarse una pequeña muestra de este producto tan representativo de nuestro entorno.
Mientras Alberto y yo comÃamos y para resguardarlos un poquito del sol, estuvieron llevando a cabo un tranquilo taller de papel recicladoque les permitió reflexionar sobre la importancia de reutilizar materiales y reducir residuos. Una actividad plenamente conectada con las iniciativas de educación ambiental que desarrollamos habitualmente en nuestro centro y que ayudó al alumnado a comprender, de forma práctica y manipulativa, que muchos materiales pueden tener una segunda vida.
Posteriormente recorrimos la zona de la charca,donde observamos pavos, gallinas, patos y otros animales.
La tarde continuó con la celebración del cumpleaños de Lucas y un taller de transformación de alimentosen el que elaboramos unos deliciosos roscos. Además de disfrutar enormemente durante su preparación, la experiencia nos permitió comprender mejor los procesos de elaboración de algunos alimentos y valorar el trabajo que existe detrás de aquello que consumimos. La recompensa llegó al dÃa siguiente, cuando pudimos degustarlos en el desayuno.
La primera jornada habÃa sido tan intensa como emocionante. HabÃamos aprendido mucho, habÃamos convivido, explorado, descubierto y disfrutado juntos. Algunas de las fotografÃas que acompañan esta entrada muestran perfectamente ese momento en el que el cansancio comenzaba a hacerse notar en nuestras caras.
Llegó la hora de coger fuerzas cenando y aprovechamos el momento para dar la medicación pertinente a aquellos compañeros que la necesitaron.
Tras la cena, los monitores compartieron con los niños y niñas una bonita historia sobre los gnomos que habitan la granja y la visita de un hada muy especial, y dio comienzo una de las actividades más mágicas de toda la estancia. Equipados con nuestras sudaderas y linternas, iniciamos una pequeña aventura nocturnasiguiendo pistas repartidas por distintos rincones de la granja.
No hace falta extenderse demasiado para explicar lo especial que resultó aquella experiencia. Ver la granja en silencio, observar cómo descansaban los animales, caminar bajo una hermosa luna y un cielo estrellado y contemplar los rostros de ilusión del alumnado fue, probablemente, uno de los recuerdos más bonitos que nos llevamos de estos dos dÃas. La jornada concluyó con la visita de aquella entrañable hada en la zona de asamblea, poniendo el broche perfecto a una noche que muchos recordarán durante mucho tiempo.
Antes de ir a dormir llegó otro momento cargado de aprendizajes. Cada niño y cada niña tuvo la oportunidad de demostrar su grado de autonomÃa personal al organizar sus pertenencias, cambiarse de ropa, prepararse para descansar y gestionar sus materiales. Más allá de la propia experiencia de dormir fuera de casa, estos momentos cotidianos constituyen importantes oportunidades para desarrollar la responsabilidad, la planificación y la confianza en uno mismo.
Las imágenes del cepillado de dientes tras el desayuno reflejan perfectamente esa mezcla de responsabilidad, compañerismo y naturalidad con la que afrontaron cada momento de la estancia.
La mañana continuó con nuevas propuestas relacionadas con la transformación de alimentos y el cuidado del entorno. Elaboramos nuestro propio pan, que posteriormente pudimos llevar a casa, y participamos en un interesante taller de bombas de semillas que nos ayudó a comprender la importancia de contribuir activamente a la conservación y mejora del medio natural. Y nos fuimos a almorzar para reponer energÃas, que a esas alturas ya nos quedaban bien pocas.
Casi sin darnos cuenta llegó el momento de regresar. No sin antes vivir la última experiencia inolvidable.
Como culminación de la etapa de Educación Infantil, esta aventura ha supuesto un magnÃfico broche final. Han demostrado autonomÃa, responsabilidad, capacidad de adaptación, curiosidad por aprender y una extraordinaria convivencia entre compañeros y compañeras. Los docentes regresamos cansados, ya nos visteis, pero profundamente satisfechos y agradecidos por haber tenido el privilegio de acompañarlos en una experiencia tan especial.
Esperamos que esta crónica y la selección fotográfica que la acompaña os permitan revivir, aunque sea un poquito, todo lo que vuestros hijos e hijas experimentaron durante estos inolvidables dÃas en la granja escuela.
Cuando nos quedaban apenas dos semanas para irnos de viaje a la granja escuela Parapanda, empezamos a «calentar motores» en relación a todo lo que debÃamos trabajar e investigar, antes de realizar esta especial salida.
Este proyecto de trabajo se trabaja en los tres niveles del ciclo, adaptando su grado de profundización y la consecución de competencias, al desarrollo evolutivo del grupo.
Una vez realizada la puesta en común acordamos que nuestro juego en el aula, durante esos dÃas, serÃa sobre animales de granja. Reservando antes de la recogida del material, las construcciones que fuesen haciendo y todo aquel material que considerábamos podÃa servirnos para montar una «maqueta»,uno de los talleres creativos más importantes a llevar a cabo durante este proyecto. En ella hemos intentado plasmar todos los conocimientos que tenÃamos y que Ãbamos adquiriendo.
Para ello realizamos varias sesiones en las que fuimos alternado el trabajo en gran grupo, con el trabajo en pequeños grupos, repartiendo tareas y responsabilidades. Cada jornada han ido incluyendo aquellos elementos que acordamos iban a mejorar la maqueta para estar más completa.Â
La formulación de hipótesis, tanto verbales como de acción sobre los objetos, fueron validándose o descartándose por ellos mismos atendiendo a criterios tan diversos como tamaño, apariencia, función que realizan …
Parte del grupo se encargó de seleccionar los animales que tenÃamos en clase o que habÃan sido aportados de casa, otros se afanaron en buscar aquellos objetos que nos faltaban (zanahorias, lechugas…) e incluso otros elementos básicos a incluir en la maqueta (comederos, mesas, cestas, personajes, piedras para el camino, arena para hacer barro…), otros en fabricar árboles y otros en construir algunos de los habitáculos de los animales. Un verdadero trabajo en equipo, en el que la cooperación ha dado como resultado mucho más que la mera suma de las aportaciones individuales.
Otra parte importante relacionada con nuestra salida fue la planificación de nuestra estancia allÃ.Aunque los talleres a realizar se organizan desde el lugar a visitar, hay una parte que les inquietaba a la vez que les ilusionaba:
¡Ãbamos a dormir todos juntos sin nuestras familias!
El mapa del camino que tenÃamos que recorrer con el autobús, hasta llegar a nuestro destino, fue otra de nuestras tareas previas. Para ello nos preguntamos y vamos dando respuesta, a los siguientes interrogantes:
Dónde está Parapanda.
Cómo llegar hasta allà o por dónde pasamos.
Cuántos kilómetros recorreremos.
Tomando como referencia el rÃo Genil, y por supuesto la Alhambra, descartamos otras vÃas que no nos llevan a nuestro destino, escogiendo la carretera que nos lleva hasta Pinos Puente. Seguimos hasta Ãllora y por último llegamos a Alomartes, pueblo donde se encuentra la granja escuela.
Cada tramo tiene unos kilómetros, asà que realizamos la suma entre todos (utilizando algunas estrategias aplicadas en otras ocasiones) y resolvemos que recorremos aproximadamente unos 34 kilómetros.
Ponemos en funcionamiento nuestra memoria de trabajo, a la hora de respetar consignas de color y orden.
Dado que algunos talleres han necesitado organización grupal en «pequeños grupos», hemos aprovechado para realizar de manera paralela otras actividades, tales como este taller creativo en el que cada uno/a representó su animal de granja favorito.
¡En la siguiente entrada os dejo las fotos de Parapanda!
Aprovecho para dejar por aquà los últimos «cumpleañeros» del grupo. Si alguno/a se me hubiese quedado en «el tintero» decÃdmelo, que fotos hay de todos.
Nos queda la última conferencia-experto del curso, la actividad de natación y alguna que otra cosilla que tenemos planificada (si el tiempo lo permite).
Entre proyectos, salidas y actividades, estamos disfrutando de unas semanas muy especiales en clase, asà que ahà van algunas de las experiencias que estamos viviendo:
Además, ya hemos comenzado con los preparativos de nuestra próxima salida. Este curso compartiremos la experiencia con los naranjitas y visitaremos el Molino de LecrÃn, un aula de naturaleza donde podrán disfrutar de un dÃa en contacto con el entorno natural, realizando actividades relacionadas con el medio ambiente, el respeto por la naturaleza y la convivencia.
El año pasado nuestro grupo visitó Huerto Alegre y, para que no repitan la misma experiencia, este curso conocerán un entorno diferente y vivirán nuevas experiencias juntos. Creemos que es muy positivo que cada año descubran lugares nuevos y, sobre todo, que compartan un dÃa completo que favorece la convivencia y el compañerismo.
Durante estas semanas hemos avanzado en el conocimiento de las letras y sus sonidos. Poco a poco, muchos ya son capaces de reconocer algunas grafÃas e incluso identificarlas dentro de palabras conocidas. A su vez, hemos ido incorporando conceptos muy importantes como las sÃlabas, las palabras y la construcción de pequeñas frases, siempre desde propuestas significativas y motivadoras.
El trabajo de copiar ha sido exigente, pero lo más valioso ha sido todo lo anterior: la capacidad de inventar sonidos que riman, jugar con las palabras y construir pequeños textos propios. Y, sobre todo, algo que nos emociona especialmente, ver cómo todo este proceso termina en sonrisas, reflejo del disfrute, la motivación y el orgullo por lo conseguido.
Esta semana hemos terminado nuestras salidas a la Vegacon un paseo diferente y muy disfrutado por todos. En esta ocasión ampliamos un poco más el recorrido y nos aventuramos por caminos cercanos al colegio por los que normalmente no pasamos, entrando por la cancela junto al aparcamiento.
Tampoco nos olvidamos de celebrar los cumpleaños de nuestros compañeros que ya han cumplido 5 y 6 años. Estas semanas hemos celebrado junto a Raúl, Arturo y Mateounos dÃas muy especiales para ellos y para todo el grupo.
Durante estos meses hemos realizado propuestas muy variadas relacionadas con los proyectos de aula, celebraciones especiales, actividades artÃsticas, juegos y experiencias compartidas que han permitido que mayores y pequeños se mezclen, se ayuden y disfruten juntos.
Ha sido una experiencia muy bonita que nos deja muchos recuerdos compartidos y que pone en valor la convivencia y el aprendizaje entre edades diferentes.
Como cierre de este proyecto, han preparado una jornada de intercambio de libros en la que todo el alumnado que lo desee podrá traer un libro en buen estado y llevarse a cambio uno de sus ejemplares. Ya tienen los libros que solicitaron a imprenta, asà que el intercambio tendrá lugar mañana martes.
El martes y viernes, respectivamente, hemos dado cierre a unas actividades incluidas en nuestro Plan de Centro, que tienen como particularidad su realización en ciclo: las salidas a la vega y las tardes cooperativas.
Salidas a la vega:
Una actividad que realizamos con una periodicidad mensual y que compartimos entre todo el ciclo 3-6 años. Esta actividad posee una programación especÃfica, que incluye tanto los itinerarios a seguir en cada ocasión, como los objetivos planteados en cada una de ellas.
A lo largo del curso hemos tenido oportunidad de conocer, entre otras muchas cosas:
Algunos cultivos de la vega.
El paso de las estaciones, mediante la observación directa de nuestro entorno más cercano.
Las tareas propias del campo: arado, siembra y recolección.
RÃos próximos a nuestro colegio: Genil y Beiro.
El sistema de riego por acequia.
Acciones beneficiosas para cuidar el medioambiente.
Normas básicas de seguridad vial.
Ecosistemas propios de la vega, gracias a la biodiversidad que presenta. Garcillas, lavanderas, estorninos, grajillas o mirlos, son algunas de las aves que nos hemos encontrado. Cebollas, ajos, espárragos, habas o maÃz, algunos de los cultivos. Almez, morera, almendro, higuera o álamo, entre otras especies de árboles. Y dentro de otras especies de fauna, los zapateros, lombrices, hormigas, caracoles, tijeretas o mariquitas, nos han acompañado en nuestras caminatas y paseos.
La ubicación de nuestro colegio, en pleno centro de la vega granadina, nos proporciona una valiosa oportunidad de interaccionar con el medio natural, que pensamos es digna de aprovechar al máximo.
La corresponsabilidad, la cooperación y el trabajo en equipo, han sido fundamentales para disfrutar al máximo de cada excursión realizada.
En esta última, hemos destinado más tiempo a su recorrido y variado de manera significativa el mismo. Nos hemos dirigido a los campos y caminos colindantes al colegio, pero accediendo por la cancela que está junto al aparcamiento.
Hicimos un recorrido paralelo a la carretera del colegio, en dirección al rÃo Beiro. Pudimos observar la gran alameda, un montón de flores silvestres propias de la estación y hasta un tractor arando.
Llegando casi hasta el cruce de carreteras que da acceso al camino del colegio (pero por dentro de la finca colindante al centro). Aprovechamos para saludar a nuestros compañeros/as de primaria y sorprendernos con la visión de nuestro colegio desde otra perspectiva, a la que estamos habituados.
Al final de nuestro recorrido disfrutamos un ratito de juego al aire libre, en una zona verde bajo la sombra de dos grandes árboles. Culminamos la salida con un almuerzo tipo picnic, compuesto por tortilla de patatas, pollo empanado y yogur, que degustamos allà mismo.
Nuestros verdecitos continuarán realizando, en primaria, estas salidas. Cumpliendo una programación, adaptada a su desarrollo y los objetivos marcados para esa etapa educativa.
Descubrir los caracoles fuera de su concha, encontrar muchas mariquitas, perseguir el vuelo de las mariposas, probar las moras de nuestro árbol del parque, degustar las primeras nÃsporas o colaborar en las tareas de eliminación de malas hierbas y alimentación de las gallinas, han sido algunos de los hitos más significativos esta semana.
¡No hay nada comparable a aprender haciendo y descubriendo!
Actividad incluida en las distintas programaciones de aula, cuyo objetivo principal es fomentar la convivencia entre grupos y el trabajo cooperativo y que se realiza con una periodicidad semanal.
Cada viernes por la tarde, desde el mes de octubre hasta mayo (ambos incluidos), disfrutamos en compañÃa de los otros dos grupos del ciclo, de múltiples actividades y experiencias, enfocadas al trabajo de distintas áreas de aprendizaje, salidas fuera del centro escolar, fiestas, dÃas de significación especial, proyectos…
El espacio para disfrutar de esta actividad suele ser el exterior (parque, huerto o jardÃn), aunque en ocasiones hemos utilizado la sala de usos múltiples para llevar a cabo sesiones de juego, baile, talleres artÃsticos, lectura de cuentos, etc.
Entre otras muchas experiencias, hemos disfrutado de:
Juegos tradicionales.
Reconocimiento de plantas del jardÃn.
Sesiones de siembra y plantación para el vivero.
Arreglo de nuestro huerto.
Mantenimiento de nuestro parque.
Compartir nuestros juguetes nuevos de Navidad.
Lecturas con temáticas enfocadas en valores, emociones, etc.
Merienda saludable (bizcocho y yogur, caseros).
Elaboración de carteles anunciadores de fiestas o salidas.
Puesta en común de experiencias de clase.
Sesiones de resolución de conflictos en los momentos de patio.
En clase seguimos trabajando, de manera paralela a todo esto, nuestra próxima salida a la granja, cumpliendo con la planificación que realizamos la semana pasada y anotando las «tareas» que vamos cerrando.