Aunque la salida a la granja escuela Parapanda, que puso el broche final a este proyecto, tuvo lugar hace ya una semana, diversas circunstancias personales y médicas me han impedido compartir antes todo lo vivido en el aula a través de este medio. Por ello, y ahora con un poco más de calma, he decidido recoger la experiencia en dos entradas diferentes: una dedicada al desarrollo completo del proyecto realizado y otra centrada en la experiencia tan especial vivida en la granja escuela, como culminación de todo el trabajo realizado.
Cuando nos quedaban apenas dos semanas para irnos de viaje a la granja escuela Parapanda, empezamos a «calentar motores» en relación a todo lo que debÃamos trabajar e investigar, antes de realizar esta especial salida.

Este proyecto de trabajo se trabaja en los tres niveles del ciclo, adaptando su grado de profundización y la consecución de competencias, al desarrollo evolutivo del grupo.
Comenzamos con una asamblea en la que la lluvia de ideas previas fue la protagonista. Tuvimos oportunidad de intercambiar información acerca de lo que era una granja, en qué se diferenciaba de una granja-escuela, qué animales son propios de este lugar, qué otras cosas podemos encontrarnos, etc.

Aprovechamos la oportunidad para comprobar (a modo de punto de partida) la adquisición de algunos aspectos trabajados en los cursos anteriores.
Repasamos (y en algunos casos conocimos) la nomenclatura de todos los miembros de una familia. Incluimos algunos términos nuevos, como por ejemplo lechones, gazapos o carnero, de tal forma que fuimos ampliando nuestro vocabulario en torno a esta temática. Conocimos cómo se llaman las distintas onomatopeyas que hacen los animales (cantar, cacarear, piar, balar, gruñir…) y también fuimos entre todos definiendo algunas caracterÃsticas particulares de cada uno de ellos, del lugar donde viven, las materias primas que nos proporcionan…
Una vez realizada la puesta en común acordamos que nuestro juego en el aula, durante esos dÃas, serÃa sobre animales de granja. Reservando antes de la recogida del material, las construcciones que fuesen haciendo y todo aquel material que considerábamos podÃa servirnos para montar una «maqueta», uno de los talleres creativos más importantes a llevar a cabo durante este proyecto. En ella hemos intentado plasmar todos los conocimientos que tenÃamos y que Ãbamos adquiriendo.
Para ello realizamos varias sesiones en las que fuimos alternado el trabajo en gran grupo, con el trabajo en pequeños grupos, repartiendo tareas y responsabilidades. Cada jornada han ido incluyendo aquellos elementos que acordamos iban a mejorar la maqueta para estar más completa.Â
La formulación de hipótesis, tanto verbales como de acción sobre los objetos, fueron validándose o descartándose por ellos mismos atendiendo a criterios tan diversos como tamaño, apariencia, función que realizan …











Parte del grupo se encargó de seleccionar los animales que tenÃamos en clase o que habÃan sido aportados de casa, otros se afanaron en buscar aquellos objetos que nos faltaban (zanahorias, lechugas…) e incluso otros elementos básicos a incluir en la maqueta (comederos, mesas, cestas, personajes, piedras para el camino, arena para hacer barro…), otros en fabricar árboles y otros en construir algunos de los habitáculos de los animales. Un verdadero trabajo en equipo, en el que la cooperación ha dado como resultado mucho más que la mera suma de las aportaciones individuales.





El trabajo sobre el huerto, también ha estado implÃcito en este proyecto, sin embargo hemos pasado más «de puntillas» por él debido a las múltiples sesiones que hemos dedicado durante el curso a conocer aspectos sobre el mismo, utilizando nuestro propio huerto. Añadiendo además que realizamos un excelente trabajo de profundización sobre los alimentos, en el proyecto de «los alimentos» que llevamos a cabo en el primer trimestre. Hemos puesto el foco en las plantas aromáticas, aprovechando que en nuestro centro hay una gran variedad de ellas y que uno de los libros de consulta aportados hablaba de ellas.
Poco a poco fuimos dando lectura a todos los ejemplares,  en relación a los animales de granja o el huerto. También hemos tenido oportunidad de repasar algunos de los contenidos trabajados en el proyecto «los alimentos», sobre todo en lo referente a su origen y la diferenciación entre las materias primas y los productos derivados, que podemos obtener en una granja.

Para organizarnos un poquito todas las tareas a realizar en el proyecto, escribimos en la pizarra todo aquello que se nos ocurre que tenemos que hacer (previo a la salida) y también aquello que nos gustarÃa investigar. De este modo potenciamos la planificación (necesaria casi para cualquier actividad cotidiana) y además favorecemos el poder evaluar después si hemos «cumplido» con todo lo previsto.

Otra parte importante relacionada con nuestra salida fue la planificación de nuestra estancia allÃ. Aunque los talleres a realizar se organizan desde el lugar a visitar, hay una parte que les inquietaba a la vez que les ilusionaba:
¡Ãbamos a dormir todos juntos sin nuestras familias!
Nos os podéis imaginar la experiencia tan positiva y bonita que vivimos en esta salida. Aunque a estas alturas ya hemos «superado» esa fase, mientras estábamos inmersos en el proyecto aparecieron algunas incertidumbres, pequeños miedos y algo de nervios incluso.
Dedicamos una mañana a conocer cómo eran las habitaciones, dónde se ubicaba el baño e incluso a remarcar que como ambos profes dormiremos con ellos/as, nos pueden llamar tantas veces como necesiten. A través de una especie de «teatrillo» les escenifiqué cómo pasaremos la noche entre visitas al baño, toses, «sed contagiosa» y el canto del gallo que nos despertarÃa bien temprano, ja, ja, ja .
¡Asà fue, no me equivoqué en nada!
Para organizarnos mejor, dividimos al grupo en dos equipos, cuyos nombres eligieron ellos mismos: CONEJO Y CERDITO. El reparto de componentes lo realicé a mi criterio, teniendo en cuenta para ello múltiples aspectos organizativos, de custodia y de relaciones. Para identificar las habitaciones realizamos una especie de concurso de dibujo en el que se decidió no qué dibujo era el mejor sino el que a su criterio les gustaba más. Nos dio pie para hablar de la subjetividad de los gustos que tiene cada persona y el respeto hacia el trabajo de los demás. Finalmente eligieron los dibujos de Emma y Marco.

Otra de las tareas o responsabilidades que tenÃamos que hacer era escribir la lista con todo lo necesario a llevar a la salida. Para ello volvemos a poner en práctica la escritura autónoma (sin copia), respetando los ritmos individuales de cada uno/a y realizando la actividad en varias sesiones. Dado que el acompañamiento ha sido personalizado, algunos han participado en gran grupo, otros en pequeño grupo y otros de manera individual. Una tarea alfabética nada fácil a estas edades y en la que han puesto gran empeño, cada uno en función de su desarrollo y capacidad en estos momentos.





El mapa del camino que tenÃamos que recorrer con el autobús, hasta llegar a nuestro destino, fue otra de nuestras tareas previas. Para ello nos preguntamos y vamos dando respuesta, a los siguientes interrogantes:
- Dónde está Parapanda.
- Cómo llegar hasta allà o por dónde pasamos.
- Cuántos kilómetros recorreremos.
Tomando como referencia el rÃo Genil, y por supuesto la Alhambra, descartamos otras vÃas que no nos llevan a nuestro destino, escogiendo la carretera que nos lleva hasta Pinos Puente. Seguimos hasta Ãllora y por último llegamos a Alomartes, pueblo donde se encuentra la granja escuela.

Cada tramo tiene unos kilómetros, asà que realizamos la suma entre todos (utilizando algunas estrategias aplicadas en otras ocasiones) y resolvemos que recorremos aproximadamente unos 34 kilómetros.



Ponemos en funcionamiento nuestra memoria de trabajo, a la hora de respetar consignas de color y orden.
Dado que algunos talleres han necesitado organización grupal en «pequeños grupos», hemos aprovechado para realizar de manera paralela otras actividades, tales como este taller creativo en el que cada uno/a representó su animal de granja favorito.

Como habréis comprobado, tras la lectura de esta entrada, los verdecitos somos capaces ya de trabajar a un ritmo … y nuestro grado de autonomÃa y responsabilidad frente a las tareas, nos permite realizar varias cosas a la vez en el aula. Han respondido fenomenal en cuanto a la planificación de las tareas planteadas y la ejecución de las mismas ¡merecen un reconocimiento por vuestra parte, por el esfuerzo realizado!
¡En la siguiente entrada os dejo las fotos de Parapanda!
Aprovecho para dejar por aquà los últimos «cumpleañeros» del grupo. Si alguno/a se me hubiese quedado en «el tintero» decÃdmelo, que fotos hay de todos.



Lamento no poder estar en la fiesta mañana, pero el lunes volveré a estar al frente del grupo y reanudaremos todo lo que tenemos previsto hasta final de curso. Recordad que lunes y martes tenemos horario normal (hasta las 17.00 horas).
Nos queda la última conferencia-experto del curso, la actividad de natación y alguna que otra cosilla que tenemos planificada (si el tiempo lo permite).
¡Hasta pronto!
Esther Justicia.
La última visita de las profesiones ha sido muy especial para nuestra clase. La familia de 





Para finalizar esta estupenda jornada, disfrutamos de un riquÃsimo zumo acompañado de unas deliciosas rosquillas elaboradas por un grupo de naranjitas.
Nos quedamos con muchÃsimos recuerdos bonitos… y, sobre todo, con la alegrÃa de haber disfrutado juntos de esta experiencia junto a nuestros compañeros y compañeras naranjitas.


El martes recibimos a 




Todo este proceso parte de algo esencial: el lenguaje oral. A través de la escucha, la repetición y el juego con los sonidos, hemos explorado las palabras de una forma divertida y natural. En este contexto, las rimas y los pequeños poemas han tenido un papel fundamental, ya que nos han permitido centrarnos en los sonidos del lenguaje, jugar con ellos y descubrir cómo se pueden combinar para crear algo nuevo.





