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Los tres cerditos por Mateo

… Y sopló, y sopló y la casa de madera derrumbó, y el hermano mediano fue a casa del hermano mayor. El lobo siguió al hermano mediano a casa del hermano mayor.
Al llegar vio que la casa era de ladrillos y se vio incapaz de derrumbarla, asà que llamó a sus cinco hermanos.
Al llamar el cerdito pequeño fue a abrir la puerta, y una manada de lobos hambrientos entraron, pero lo que no sabÃan era que estaban los civiles cochinos, diciendo ¡las patas arriba! Y los llevaron a comisaria por intento de comerse a un animal inofensivo.
Caperucita roja según Rubén

… Entonces caperucita roja entró en casa de su abuela, y vio a la abuela comiéndose una pierna del lobo que se le cayó cuando la abuela le tiró un plato roto.
El lobo atacó a caperucita pero la abuela saltó y la salvó. El cazador escuchó ruido y fue a la casa de la abuelita, cuando entró en la casa vio a caperucita y a la abuela escondiéndose  en el armario porque el lobo cada vez estaba más enfadado.
El cazador cogió la escopeta y le dio en la cabeza un golpe, el lobo se mareó.
Lo metieron en una cacerola y se lo comieron.
Cenicienta, según Sara

… Cenicienta habÃa perdido su zapato en el baile. Se dio cuenta cuando llegó a su casa en la carroza. A la mañana siguiente una joven ve el hermoso zapato de cristal y al ver que no lo reclamaba nadie, decide cogerlo.
Esa joven se llamaba Paula, esa misma tarde estaba muy confusa porque no sabÃa como iba a devolver el zapato (a Cenicienta). Decidió ir preguntando por las casas.
Cuando ya iba a empezar la noche tocó a la casa de Cenicienta, pero abrió su madrastra, sus hermanastras se lo probaron pero no les cabÃa, después le llegó el turno a Cenicienta y se lo puso. Paula se puso muy contenta y dijo que no tenÃa casa. Su madrastra no querÃa que Paula se quedará a dormir y al final durmió en el suelo con Cenicienta.
Cenicienta le contó todo a Paula. Al dÃa siguiente de madrugada se fueron de la casa y buscaron otra casa donde vivir, desde ese dÃa fueron muy amigas y vivieron  juntas.
Cada dÃa iban mejorando y decorando su casa e iban hasta el rÃo a dar un paseo. Y no se supo más de la madrastra y de las hermanastras.
CAPERUCITA ROJA según Mª José

