La casa abandonada. Capítulo 2

Jack estaba con el corazón en la boca. No podía respirar. Pero cuando el perseguidor se fue, Jack se puso más tranquilo, y pudo respirar mejor. El perseguidor dejó como una especie de granada. Jack se asustó, se levantó, haciendo que la cama se pusiera de lado, tapándose así de la granada, tal vez no lo mataría. Después de la explosión no ocurrió nada más, salvo que Jack se desmayó por un segundo. Cuando Jack se tranquilizó, puso bien la cama, y con un miedo tremendo se fue a analizar la casa. Quien sabe lo que le esperará.

Subió unas escaleras viejas, incluso en un escalón casi se cae. Llegó al  extremo de las escaleras, solamente vio cuatro puertas, una enfrente de otra. Pensó, seguramente, que una puerta sería del baño, pero su pensamiento era erróneo, ninguna de las puertas era un baño. Entró por la puerta más cercana a él. La de la izquierda.

En esa habitación no había, ninguna cama, pero si había escasos muebles, y un ordenador. Jack entró, pero de repente se cerró la puerta y la luz se encendió. Al encenderse la luz, vio la imagen del perseguidor. Tenía una capucha, no se le apreciaba tanto la cara, tenía los dientes muy negros, unos pantalones arañados y rotos, y no tenía zapatillas. De repente sacó un barrote de la nada, y con un movimiento muy ágil le golpeó en la frente, haciendo que Jack se desmayara…

CONTINUARÁ…

Por Jose

Máquinas y Fuerzas

Este es el índice que vamos a trabajar como deberes durante esta semana. Es un índice para trabajar en libro, pero puedes elaborar el tuyo propio teniendo en cuenta todas las partes mencionadas en el índice propuesto. La mayoría de las cosas las puedes localizar en los recursos de alquería_tic, otras, deberás consultarlas en el libro de texto de clase. Avanzaremos en clase y en casa.

Es importante que el trabajo (en el cuaderno, presentación de diapositivas o procesador de texto) incluya imagen. Hay un banco de imágenes en alquería_tic (en la pestaña de «Herramientas 2.0»), de ahí podéis sacar fotos para este trabajo y vuestras conferencias.

Los que trabajen el índice con los recursos de blog, que usen el siguiente índice:

1. Las fuerzas. Efectos de las fuerzas.

2. Tipos de fuerzas.

3. Máquinas simples: la palanca, el plano inclinado, la polea, manivela.

4. Inventos: la rueda, inventos modernos.

5. Máquinas compuestas: engranajes, bicicleta.

6. Herramientas manuales y mecánicas.

7. Avances científicos y tecnológicos del siglo XX.

Los que trabajen el índice siguiendo el libro, que usen el siguiente índice:

  1. Las máquinas en nuestra vida cotidiana.
  2. Las máquinas y la energía (manuales, eléctricas, de fluidos, térmicas).
  3. Máquinas simples (la palanca, la polea, plano inclinado, otras).
  4. Máquinas compuestas o complejas (operadores energéticos, operadores mecánicos).
  5. El trabajo con máquinas (producción artesanal, producción industrial).
  6. Ciencia, tecnología y sociedad (transportes, comunicaciones, medicinas, vacunas, construcción).
  7. Las nuevas tecnologías y la contaminación.
  8. Las fuerzas (efectos, tipos: gravedad, eléctrica, magnética, rozamiento).

Chaval.es

CHAVALES es la página web de referencia respecto al buen uso de las TIC, Tecnologías de la Información y la Comunicación. Nuestro objetivo es formar e informar sobre las ventajas y peligros que ofrece el panorama tecnológico actual.

CHAVALES es una iniciativa de la Secretarí­a de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, puesta en marcha por Red.es respondiendo a la necesidad de salvar la brecha digital y el desconocimiento de la sociedad actual respecto al avance y evolución de las TIC.

Un día lluvioso (Andrés)

Hace poco tiempo en la foresta de un bosque volvió a llover y digo volver, porque hacía ya diez días que llovía sin parar. Los elfos estaban desesperados porque no había comida, no podían salir a cazar ni recolectar bayas, ni hongos y además, estaba siendo asolado el poblado por una ola de peste negra.

Muchos elfos estaban muriendo y se percibía un hedor a cuerpos, solo había una criatura posible para detener la furia de los cielos, el dragón oscuro de los vientos, podía escupir fuego al cielo y evaporar el agua.

El dragón tenía una larga cadena de espinas que le cubría la parte superior del torso. Por supuesto, era negro como las escamas que le cubrían el cuerpo. De hecho solo tenía blancos los afilados colmillos y el globo ocular y sus largas y negras alas eran muy similares a las  de un murciélago.

¿Pero quién iba a llamarlo? Tenía que subir las escarpadas montañas, con la que estaba cayendo. Se reunió un consejo para elegir a alguien que se presentara a realizar la proeza.

-Yo- dijo una serena voz.

– ¿Quién ha dicho eso?- preguntó Sarahac, el jefe del consejo.

– Soy Armiser un simple campesino de la zona sur y además si no lo consigo, no perderéis ningún camarada- dijo el esbelto joven.

– No hijo- dijo la escandalosa voz de su madre y su padre al unísono.

– Tengo que hacerlo es mi deber en la vida- contestó  con voz tranquilizadora Armiser.

Partió a la mañana siguiente cuando descubrió que había cesado un poco de llover y echó a correr.

Pegándose mucho a los robustos troncos de los robles para que el espeso follaje tapara las gotas que se precipitaban del cielo con gran furia, una gota en el ojo podría cegarle. Anduvo entre arbustos y florecillas que de las lluvias habían nacido.

Ando tanto que tuvo que parar a descansar en una roca que tenía un agujero, se acurrucó y se durmió. Al cabo de dos horas se despertó y tocó la roca y como era un elfo quería transmitirle su agradecimiento, pero la verdad era que no era lo que parecía, era una criatura de color anaranjado y la cara con aspecto de tigre pero de unas dimensiones asombrosas.

La criatura echó a correr tras Asmiser, pero parecía que los árboles querían salvar a el elfo porque le iban haciendo un pasillo que se cerraba tras él. Armiser no miró hacia delante, siempre miraba hacia detrás hasta que chocó contra una roca gigante. Era la entrada a la casa del dragón.

Armiser entró sigilosamente y le dijo al dragón:

– Hola amigo del bosque, tienes que ayudarme a salvar a mi pueblo.

– Lo haré, pero tú irás a mis lomos, – dijo la estrepitosa y grotesca voz del dragón.

Se pusieron en marcha. El dragón batió sus alas con fuerza y se alzó al viento, subió y subió hasta que lanzó una fuerte llamarada rompiendo las nubes y salvando al bosque. Pero cuando se dio cuenta de que Armiser no estaba, había caído y la había atravesado una rama.

Pero el bosque siempre lo recordó como el mayor héroe de todos los tiempos.

Autor: Andrés

Un día lluvioso (Javier)

Para mí, los días lluviosos son los más tristes en los que no sé qué hacer. La verdad, es que parece ser que me afecta bastante.

Esa sensación de no poder ver el sol, me recuerda lo poco que apreciamos el amanecer de cada día, sin saber siquiera lo importante que es.

Aunque tampoco, un día lluvioso significa el fin del mundo. Porque no se puede tener todo lo que uno quiere, ya que sin lluvia el mundo sería muy distinto, y es que el verde que tanto me gusta, digo yo, que no sería tan verde.

Además, qué pasaría, si el aroma vivificante de un día lluvioso en el campo, entre otros, el perfume que desprende la tierra mojada, atrajese a los seres de los corazones de los bosques más intrincados, y si dejasen ver sus puntiagudos rasgos, tan solo por un día lluvioso. Aunque pienso que no nos deberíamos hacer demasiadas ilusiones, porque digo yo que deberían poder olerlos a distancia. Pero si eso ocurriese, ¿yo estaría más contento en un día lluvioso?

Lo que uno debería hacer, es no deprimirse en un día de lluvia, porque sin ella, todo sería distinto y agradecer que llueva. Ya que un día lluvioso es la media naranja de un día soleado, igual que el blanco y el negro, o lo sucio y lo limpio. Y es que los antónimos se necesitan unos a otros para existir, porque, ¿se puede limpiar algo si antes no está sucio? Además nosotros deberíamos saber disfrutarlo todo.

Taller de Escritura: Javier