Seguimos disfrutando de todo el material y el juego que nos ofrece la propuesta sobre los animales marinos, y ayer surgió una actividad muy divertida que, si los rojitos siguen motivados, nos llevará a viajar alrededor del mundo gracias a un material que trajo Eva. Solo os adelanto que hoy hemos estado en California visitando a Ale.
La semana, además, ha estado marcada por tres actividades especiales que han enriquecido nuestra vida de aula:
La primera de ellas tuvo lugar el lunes, cuando la clase verde nos invitó al cierre de su precioso proyecto sobre la Alhambra. Para celebrarlo, prepararon y compartieron con nosotros un delicioso desayuno andalusí elaborado por ellos mismos, un momento muy bonito en el que pudimos disfrutar juntos y conocer un poquito más de todo lo que han aprendido. Os animamos a visitar el blog de la clase verde, donde, a través de tres entradas, podréis descubrir con más detalle cómo se ha desarrollado este bonito proyecto y cómo fue este desayuno tan especial. 
Las otras dos actividades han estado muy relacionadas con el medioambiente. Por un lado, realizamos nuestra salida mensual a la Vega. Aunque el día amaneció bastante nublado, pudimos disfrutar de un agradable paseo por los alrededores. Estas salidas las realizamos para observar los cambios que se producen en nuestro entorno cercano a lo largo de los meses, teniendo siempre como gran referente el árbol del final del camino, al que nos gusta llegar en cada paseo.
Durante el recorrido vivimos además un encuentro muy interesante. Nos encontramos con Baltasar, un agricultor que trabajaba con su tractor en el campo cercano. Muy amablemente se detuvo a hablarnos y nos explicó que estaba colocando protectores en los olivos más jóvenes, para protegerlos tanto de los productos que a veces se utilizan en el campo como de los animales que se acercan por la noche. Todos escuchamos muy atentos sus explicaciones. También pudimos observar cómo algunos árboles empiezan ya a mostrar pequeños brotes, señales claras de que la primavera está cada vez más cerca. Después llegamos hasta nuestro gran árbol y regresamos tranquilamente al colegio.
Nuestros dibujos son cada día más significativos, llenos de detalles y objetos reales. La gran mayoría se animó a dibujar el tractor de Baltasar, ¡jajaja!

La tercera actividad tuvo lugar el miércoles con la visita del Ecoparque portátil al colegio, y está relacionada con el taller que realizamos el pasado trimestre de elaboración de juguetes con material reciclado, para el que nuestros rojitos aportaron distintos materiales.
Maite explicó a todo el ciclo cómo funciona el ecoparque y la importancia de reciclar correctamente algunos residuos que no podemos tirar en los contenedores habituales. Después, naranjas, rojitos y verdes pudieron depositar en los contenedores correspondientes los materiales que habían traído. En nuestro caso, recogimos muchas pilas y también algún pequeño electrodoméstico, aprendiendo así de forma práctica cómo debemos reciclarlos.
El próximo lunes despediremos a Piper, ya que la familia Sullivan regresa a Estados Unidos. Estamos muy felices de haber podido compartir este tiempo con ella y estamos seguros de que se lleva en su mochila muchos recuerdos bonitos de Alquería y de Granada. Nosotros, por nuestra parte, la vamos a echar mucho de menos.
Feliz fin de semana.
Silvia.

Estas preguntas nos han llevado a observar nuestra bola terráquea y a fijarnos en la gran cantidad de agua que tiene nuestro planeta. A partir de ahí han aparecido nuevas curiosidades como:

Una de las actividades que más les gusta y que no se cansan de pedir es el juego de las construcciones, que enlaza perfectamente con todo lo que hemos comentado anteriormente. Una de las razones por las que siempre quieren jugar con ellas es porque se adaptan muy bien a las propuestas de juego que estamos desarrollando en cada momento. Las construcciones permiten dar forma a sus ideas y acompañan su imaginación. Hoy, por ejemplo, algunos rojitos querían construir océanos llenos de bancos de peces, ja,ja,ja.
A lo largo de la semana hemos aprendido información muy interesante. Los anfibios nacen en el agua y, cuando son pequeños, se llaman renacuajos. En esta etapa respiran por branquias, como los peces. Después pasan por un proceso llamado metamorfosis, durante el cual su cuerpo cambia: desarrollan patas y pulmones, que les permiten respirar fuera del agua. Además, también pueden respirar a través de su piel, que es suave, fina y necesita estar húmeda. Por eso viven en lugares cercanos al agua.






El pasado viernes vivimos una

















El pasado viernes celebramos el Día de San Valentín gracias al detalle de