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EL OTOÑO SE CUELA EN NUESTRA CLASE ROJITA.

Aunque parece que este año el otoño se resiste a llegar a Granada y las temperaturas siguen recordándonos al verano, en nuestra clase rojita ya hemos comenzado a darle la bienvenida a través de diferentes experiencias.

En uno de nuestros talleres artísticos, las hojas de otoño se convirtieron en protagonistas. Partimos de hoja dividida en cuatro partes. En cada una, nuestros rojitos tenían que realizar un grafismo diferente: puntitos, círculos, líneas verticales, horizontales, onduladas…

Cada uno fue eligiendo libremente qué trazos realizar y qué colores del otoño utilizar, pero con dos pequeñas premisas: no podían repetir ni el tipo de trazo ni el color en ninguna de las cuatro partes. A través del grafismo creativo, además de trabajar la motricidad fina, la coordinación óculo-manual y el control del trazo, pusimos en juego la atención, la memoria de trabajo y la planificación, ya que tenían que recordar qué colores y grafismos habían utilizado para no repetirlos.

 ¡Porque detrás de estas bonitas hojas hay mucho más que unos simples trazos! 

Esta semana hemos vuelto  a acercarnos a esta estación a través de la pintura. Pero antes de comenzar, nos encontramos con un pequeño reto: los colores de nuestras témperas eran demasiado vivos y brillantes para representar las tonalidades del otoño. Así que nos pusimos a experimentar con las mezclas, observando cómo unos colores se transformaban al combinarlos con otros hasta conseguir esos tonos ocres, marrones, amarillos y anaranjados tan característicos de esta estación. 

Tras la mezcla, elegimos un color y con ayuda de un pincel pintamos un trozo de papel grande.  Después tuvimos que dejarlas secar, y al día siguiente, con ayuda de unas plantillas de cartón pluma con forma de hoja,  repasamos su contorno y dibujamos después las nervaduras de su interior.

Una propuesta que, aunque a simple vista parece sencilla, supone todo un reto para nuestros rojitos. Y es que mientras una mano sujeta la plantilla para evitar que se mueva, la otra tiene que ir siguiendo su contorno con el rotulador. Dos manos trabajando a la vez, pero cada una con una función diferente.

 

De esta manera hemos trabajado la coordinación de ambas manos, la coordinación óculo-manual, la motricidad fina, la atención y el control del trazo. Después, al dibujar las nervaduras, seguimos practicando la precisión y la orientación de las líneas en el espacio.

Además, este taller nos permitió trabajar algo muy importante: la espera y la capacidad de posponer la recompensa. Al necesitar respetar los tiempos de secado, tuvimos que realizarlo en varios días, aprendiendo que no siempre podemos terminar lo que empezamos en el mismo momento y que algunas cosas necesitan su tiempo.

 

Porque aprender a esperar, tener paciencia y retomar una tarea para terminarla otro día también forma parte de nuestros aprendizajes.

Una actividad con mucho aprendizaje detrás y que, además, nos ha dejado unas bonitas hojas otoñales para decorar nuestro pasillo. 

El otoño también ha llegado a nuestras asambleas a través de una divertida adivinanza que estamos aprendiendo y que nos invita a hablar sobre los cambios que se producen en nuestro entorno con la llegada de esta estación.  Favoreciendo la memoria, la atención, la escucha, la ampliación del vocabulario y la expresión oral, jugando con las palabras y disfrutando de sus rimas.

Hemos comenzado nuestras sesiones mensuales de yoga con nuestra especialista Marta.

En este primer encuentro hemos retomado el contacto con esta práctica, recordando algunas de las posturas que ya conocíamos y disfrutando de una sesión dedicada al movimiento, la atención y la calma.

También,  hemos tenido un motivo muy especial para celebrar, ¡nuestra compañera Nabila ha cumplido 4 años! 

¡Felicidades!

 

Y así seguimos disfrutando de nuestro día a día, aprendiendo a través del juego, la experimentación, el movimiento y las experiencias compartidas.

¡A ver si el otoño se anima a llegar también a las calles de Granada, porque en nuestra clase rojita ya está más que presente!

Buen fin de semana, 

Eva.

LA CLASE ROJA SE CONVIERTE EN UN PARQUE JURÁSICO.

Como ya sabéis, nuestro método de propuestas parte de los intereses, inquietudes y motivaciones de los niños y niñas, convirtiéndolos en protagonistas de sus propios aprendizajes. A través de sus propuestas, el juego y las conversaciones que van surgiendo, vamos construyendo nuevas experiencias y descubriendo juntos aquello que despierta nuestra curiosidad.

Esta semana, tras realizar nuestra votación, los dinosaurios fueron  la propuesta de juego más elegida por nuestros rojitos.  Y, casi sin darnos cuenta, nuestra clase se ha transformado en un auténtico Parque Jurásico.

Poco a poco, han ido trayendo de casa diferentes materiales para enriquecer nuestra propuesta. Cada uno tiene su momento especial durante la asamblea para mostrar a sus compañeros qué ha traído, contarnos por qué lo ha elegido y compartir aquello que sabe sobre el tema. De esta forma, fomentamos la expresión oral, la escucha activa, la confianza para hablar ante el grupo y el aprendizaje entre iguales.

Y es que, gracias a las aportaciones de todos, jugamos, investigamos, compartimos conocimientos y descubrimos cosas nuevas. Pero lo más interesante es que una simple conversación puede llevarnos a nuevos aprendizajes

En una de las asambleas posteriores al juego surgió una reflexión muy interesante: los dinosaurios y los seres humanos no vivieron juntos Incluso algún compañero comentó que, por aquel entonces, las personas éramos «átomos», haciendo referencia a que todavía no existíamos. Otros comenzaron a hablar sobre la desaparición de los dinosaurios y apareció una nueva palabra que despertó muchísimo interés: ¡VOLCANES! 

Así que, siguiendo el hilo de sus conversaciones y curiosidades, decidimos trasladar este interés a nuestro taller creativo, donde hemos construido un volcán utilizando plastilina. Amasando, aplastando este material para darle forma y, una vez terminado, llegó el momento más esperado: ¡hacerlo entrar en erupción! Para ello mezclamos vinagre, bicarbonato y colorante alimenticio rojo, observando con enorme asombro cómo se producía una reacción química que generaba espuma y simulaba la salida de la lava por la chimenea del volcán.

¡Sus caras de sorpresa lo decían todo! 

También hemos realizado la expresión gráfica acerca de lo que hemos jugado. Esa representación no se trata simplemente de hacer un dibujo, sino de realizar un importante ejercicio cognitivo: recordar lo que han vivido durante el juego, organizar mentalmente esa idea y representarla mediante el lenguaje gráfico.

De esta manera, durante la semana hemos ido enlazando dinosaurios, volcanes, creatividad, experimentación, lenguaje oral y pensamiento científico, partiendo siempre de su motivación.

Porque eso es precisamente lo que buscamos con nuestro Método de propuestas: que una idea lleve a otra, que las preguntas abran nuevos caminos y que los aprendizajes nazcan de la curiosidad y tengan sentido para ellos.

 

Dragoni se marcha de viaje con nuestra compañera Nora.

A ver que aventuras le deparan. 

 

 

 

 

 

Os deseo un estupendo fin de semana. 

¡Nos vemos el martes!

Eva Mª Oliva.

NUESTROS TALLERES: APRENDEMOS HACIENDO.

Buenas tardes, familias

Hoy quiero mostraros algunos de los talleres que hemos llevado a cabo hasta ahora. ¡Esto no ha hecho más que empezar!

Nuestra metodología en Alquería nos permite la flexibilización y personalización del aprendizaje para atender las necesidades, intereses y ajustarse a los distintos ritmos de aprendizaje.  Aunque nuestro pilar fundamental es el Método de Propuestas, también educamos dentro de un paisaje de aprendizaje que contempla otras metodologías activas igualmente basadas en el constructivismo, como pueden ser: el aprendizaje basado en proyectos (ABP), el trabajo cooperativo y colaborativo y los talleres complementarios.   A través de ellos ofrecemos propuestas variadas en las que  pueden experimentar, manipular, jugar, observar, pensar, crear y aprender desde la propia experiencia.

En nuestro Taller de alfabetización nos acercamos al lenguaje de una manera vivencial y adaptada a estas edades. Una de las propuestas ha estado destinada a trabajar la identificación léxica, descubriendo que las frases están formadas por palabras que podemos separar y contar. Para ello utilizamos también el movimiento, tan importante en Educación Infantil, haciendo visible y concreto a través de nuestro cuerpo un aprendizaje que inicialmente puede resultar más abstracto. Así vamos desarrollando nuestra conciencia léxica y sentando las bases de futuros aprendizajes relacionados con la lectura y la escritura.

También reservamos momentos para visitar nuestra biblioteca, acercándonos a los cuentos, observando sus ilustraciones, compartiéndolos con los compañeros y disfrutando del placer de descubrir todo aquello que se esconde entre sus páginas.

También dedicamos algunas sesiones al desarrollo de las Funciones ejecutivas. En esta ocasión hemos jugado a “¿Qué animal soy?”. Uno de nosotros lleva en la cabeza la imagen de un animal que no puede ver y, mediante preguntas a sus compañeros ¿vive en la granja?, ¿vive en el mar?, ¿vive en la selva?, debe intentar averiguar de cuál se trata. Los demás conocemos la respuesta, pero tenemos una consigna fundamental: ¡no podemos decir su nombre! A través del juego ponemos en marcha la atención, la memoria de trabajo, el control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva, además del razonamiento y el lenguaje oral.

La lógico-matemática también está muy presente a través de propuestas manipulativas. Jugamos con números y cantidades, contamos, establecemos relaciones, realizamos seriaciones y exploramos diferentes posibilidades con los materiales. De esta forma, los aprendizajes lógico-matemáticos se van construyendo desde la acción, la observación y la experimentación.

 A través del clásico juego de la oca,  aprendemos a contar, esperar nuestro turno, respetar unas reglas comunes, organizarnos con los demás y resolver pequeñas situaciones de forma cada vez más autónoma. Nos organizamos en pequeños equipos, repartimos las fichas, establecemos los turnos y recordamos las reglas. Después llega uno de nuestros principales retos: intentar desarrollar el juego de la manera más autónoma posible, mientras la maestra va pasando por los distintos equipos para observar, supervisar y acompañar cuando es necesario. 

Con la llegada del otoño, nuestro Taller experimental se ha llenado de elementos naturales propios de esta estación.  A través de las partes sueltas, experimentamos con ramas, frutos, semillas, rodajas y anillas de madera y otros materiales que podemos tocar, observar, combinar, ordenar y transformar para dar forma a nuestras propias creaciones. No existe un modelo que copiar ni un único resultado posible: cada uno imagina, prueba, modifica y construye según sus propias ideas. 

Hoy hemos vivido una tarde muy especial con la inauguración de nuestras Tardes Cooperativas, una actividad compartida por las clases Naranja, Roja y Verde en el que aprendemos a colaborar, ayudarnos y disfrutar juntos a través de diferentes actividades previamente planificadas, que iremos reflejando en el tablón principal de nuestro pasillo de Infantil.

Hoy hemos acogido especialmente al grupo Naranja, que se inicia en esta aventura. Entre todos les hemos contado algunas de las experiencias que iremos compartiendo durante el curso: cuidar y limpiar nuestro patio, atender los arriates y jardineras, escuchar narraciones de cuentos, disfrutar de juegos tradicionales en el jardín, recoger hojas, plantar los esquejes de nuestro vivero, merendar todos juntos… ¡y muchas cosas más! Estas tardes nos brindan, además, una estupenda oportunidad para convivir con compañeros y compañeras de otras edades, asumir pequeñas responsabilidades, ayudarnos y sentirnos parte de un grupo más amplio.

Porque en la clase rojita jugar, tocar, moverse, observar, preguntar, probar, equivocarse, volver a intentarlo y compartir con los demás también son formas de aprender. 

Os deseo un estupendo fin de semana.

Eva Oliva.

NUESTRA ASAMBLEA: UN ESPACIO PARA HABLAR, COMPARTIR Y APRENDER.

Cada mañana comenzamos nuestra jornada en la clase roja con uno de los momentos más importantes del día: la asamblea. Un espacio para encontrarnos, escucharnos, compartir y comenzar juntos un nuevo día.

Cada día contamos con un protagonista especial: nuestro súper-ayudante. La lista nos indica a quién le toca desempeñar este papel y asumir pequeñas responsabilidades que favorecen su autonomía y participación en el grupo.

El súper-ayudante pone la fecha, contamos cuántos hemos venido al cole y averiguamos cuántos faltan y quiénes son. También observamos qué día es, qué tiempo hace y alimentamos a Coco, nuestra mascota.

También, tiene un papel muy especial a lo largo de toda la jornada. Es el encargado de repartir a sus compañeros y compañeras todo aquello que vamos necesitando, como la fruta de media mañana, los materiales u otros elementos que utilizamos en nuestras actividades. También encabeza nuestro tren en los desplazamientos por el cole y lleva al cuello su pañuelo rojo, que nos permite identificar visualmente quién desempeña ese día esta importante función.

Más adelante, cuando estas rutinas estén bien interiorizadas, nuestros súper-ayudantes asumirán una nueva responsabilidad: colaborar, junto las otras clases del ciclo, en el montaje de nuestro comedor. Poco a poco vamos incorporando pequeñas tareas que les permiten ganar en autonomía, responsabilidad, colaboración y sentimiento de pertenencia al grupo.

Otro momento importante es descubrir cómo nos sentimos hoy. Utilizamos pompones de diferentes colores asociados a distintas emociones: amarillo para la alegría, rojo para la rabia, negro para el miedo, verde para la calma, azul para la tristeza y rosa para el amor o la ternura. Cada uno elige el que representa cómo se siente esa mañana y lo introduce en un recipiente transparente. Así aprendemos a identificar y expresar nuestras emociones y podemos observar, de manera muy visual, cómo se siente el grupo en general.

También estamos construyendo juntos nuestras normas de aula. Las vamos presentando poco a poco, hablando sobre ellas y comprendiendo por qué son necesarias. Las normas y los límites son fundamentales a estas edades, ya que les ayudan a saber qué pueden hacer y qué se espera de ellos en cada momento, aportándoles seguridad. Además, nuestras normas están formuladas en positivo, poniendo el foco en aquello que sí podemos hacer: caminamos por la clase, escuchamos cuando alguien habla, cuidamos los materiales… Poco a poco las iremos haciendo nuestras.

Y, por supuesto, nuestra asamblea deja espacio a lo espontáneo. Sus experiencias, preguntas y curiosidades generan conversaciones que muchas veces nos llevan a descubrir y profundizar en nuevas temáticas. Así, casi sin darnos cuenta, contamos, pensamos, hablamos, escuchamos, observamos, expresamos cómo nos sentimos y aprendemos juntos.

Hoy comienza una nueva aventura: nuestra libreta viajera. Este primer fin de semana, Dragoni se marcha a casa de nuestra compañera Vega. ¿Qué aventuras vivirán juntos?

El martes, Vega nos contará en la asamblea, con ayuda de la libreta, todo lo que han hecho y compartido. Una experiencia que nos permitirá seguir favoreciendo el lenguaje oral, la secuenciación de experiencias, la expresión ante el grupo y la escucha, creando además un bonito vínculo entre familia y escuela.

Quería agradeceros vuestra asistencia a la presentación del programa de nuestra clase rojita para este curso 2026-2027. Espero que la reunión os resultará interesante y, sobre todo, que os ayudara a conocer un poquito mejor todo lo que vamos a trabajar, aprender y disfrutar juntos a lo largo de este curso.

¡Buen fin de semana!

Eva Mª Oliva.

LA IMPORTANCIA DE VOLVER A LA RUTINA.

Después de las vacaciones de verano, de los días sin horarios y de unas rutinas un poquito más flexibles, toca volver a encontrarnos con el cole, con los compañeros y con nuestro día a día.

Y lo estamos haciendo poquito a poco.

Este curso seguimos caminando juntos, aunque estrenamos una nueva clase y, con ella, comienza también una nueva etapa. Tenemos nuevos rincones que descubrir, materiales que explorar, rutinas que recordar y muchas experiencias por vivir. Y qué bonito es hacerlo acompañados de amigos y amigas con los que ya hemos compartido tantos momentos.

Durante estos primeros días hemos dedicado mucho tiempo precisamente a eso: a reencontrarnos y volver a sentirnos grupo. Hemos jugado, construido, imaginado historias, compartido materiales, conversado y disfrutado de esos pequeños momentos que nos ayudan a recuperar la confianza y la seguridad de nuestra rutina.

También hemos comenzado a recordar cómo funciona nuestra clase: qué hacemos al llegar, qué día es hoy, cómo nos organizamos, cómo cuidamos nuestros espacios y materiales… Y hemos reservado un lugar muy importante para nuestras emociones, porque volver al cole también significa sentir muchas cosas: alegría, ilusión, nervios, cansancio, ganas de estar con los amigos e incluso echar un poquito de menos los días de verano. Todas tienen cabida en nuestra clase.

Hemos disfrutado del juego, de las construcciones, los dinosaurios, los disfraces y muchos momentos compartidos. Además, hemos visitado nuestra granja y aula de naturaleza, donde hemos podido observar de cerca a algunos de sus pequeños habitantes. Comparto con vosotros algunas imágenes de estos primeros días juntos.

Sin apenas darnos cuenta, los días han ido pasando y nuestra clase empieza de nuevo a llenarse de conversaciones, risas, juegos, descubrimientos y complicidades.

Nos queda por delante un curso para crecer, aprender, equivocarnos, volver a intentarlo, descubrir, emocionarnos y seguir construyendo recuerdos juntos.

Os recuerdo que el próximo martes 22 de septiembre tendrá lugar nuestra reunión de grupo, de 16:00 a 17:30 h, en nuestra propia aula.

¡Os espero!

Eva Oliva.