Hace unos años, una mujer soltera quería tener un hijo y buscando encontró una receta que decía:
«Enrique en conserva». Esta receta le encantó, por lo que se puso manos a la obra.
INGREDIENTES
Enrique en conserva
– 3 cl. de sangre de leopardo.
– 3 gr. de cerebro de delfín.
– 4 patas de mono.
– 1 L. de café
– Un trozo de un balón de cuero.
– Un trozo de llanta de bicicleta.
UTENSILIOS
– Thermomix.
– 1 bol.
– Un maniquí de unos 148 cm.
– Una lata de conservas de 150 cm.
– Una batidora.
PREPARACIÓN
Echar en la Thermonix los 3 gr. del cerebro de deflfín, las patas de mono, el trozo de llanta de bicicleta. Después batir hasta que quede todo líquido. Con esta mezcla se consigue que el individuo sea deportista e inteligente.
Echar la mezcla en un bol, y mientras se remueve añadir poco a poco los 3 cl. de sangre de leopardo y el litro de café. El resultado líquido quedará de un color amarillento.
Dejar reposar durante dos horas. cuando haya tomado un tono rojizo introducir la masa dentro del maniquí. A continuación, meter el maniquí en la lata de conservas y cerrar muy bien.
Cuando transcurran once años, abrir la lata, echarle encima una taza de café y estará listo para utilizarse.
Si no funciona correctamente, si Enrique en conserva no se mueve, ¡es que eres un mal cocinero!
Realizamos el taller de escritura titulado: «excusa… (por llegar tarde a clase, para no traer los deberes, para ir al baño, etc.)».
Esta idea surge del blog de «Aula de Lengua», blog del nuevo I.E.S. Puerta del Mar (Estepona). De aquí leemos algunos de los textos creados por los alumnos de este instituto y nos sirve de motivación para crear nuestra propia excusa. El blog es http://auladelenguaestepona.blogspot.com/
Ahora vamos a dejar algunas de las excusas realizadas en el taller de escritura por sexto de primaria:
Abrí la puerta de clase y ví que todo el mundo había llegado, que la lección de matemáticas ya había empezado. Así que miré el reloj y me fijé en que había llegado tres cuartos de hora tarde. ¡Iban a ponerme un parte!
Yo hice como si nada y el profesor me miró. Como sabía que me iba preguntar el por qué había llegado tarde, empecé a pensar rápidamente en alguna excusa aunque no fuera nada creíble.
Le dije que yendo al colegio en coche, nada más salir de casa, este se nos metió en la acequia, por lo tanto nos tuvimos que bajar de él e ir andando al colegio, mientras que la grúa venía a recogerlo.
Mi madre llevaba en brazos a mi hermanita, y ella solo acababa de cumplir los dos años, pero entonces apareció un monstruo de aspecto horrible por el camino que nos devoró a los tres.
La verdad es que estar dentro de la barriga del monstruo no era muy agradable, todo estaba lleno de un líquido espeso de color verde fosforito, y a todos (hasta a mi hermana pequeña), nos entraron ganas de vomitar, pero pudimos aguantarnos las ganas.
Sin parar, seguí contándole al profesor que allí dentro habíamos conocido a una cabra que también había sido devorada, y a un ciervo que se comió el monstruo por reírse de lo feo que era. Los dos, por cierto, con muchas ganas por salir de allí.
De repente, a todos se nos ocurrió hacerle cosquillas al monstruo para que vomitara y así todos pudiéramos salir de ese horrible lugar, pues así fue.
Al final la cabra volvió a su rebaño, y el ciervo siguió siendo igual de feliz que antes, y por supuesto nosotras volvimos al colegio.
El profesor me miró muy seriamente y puso cara de que me iba a caer una bien grande. Yo me puse colorada, y sentí que había metido la pata bien gorda.
Jack se encontró en una habitación, no sabía cómo había llegado. Jack estaba atado de pies y manos, sentado en una silla. La habitación era como una pequeña casa de campo, esa habitación no tenía nada, salvo las paredes, el suelo y una puerta bastante grande, pero esta estaba cerrada con llave.
Se intentó liberar de todas las formas posibles, pero su esfuerzo fue en vano. En vez de conseguir liberarse, se puso más agobiado. De repente la puerta se abrió y pudo ver perfectamente la figura del perseguidor sin capucha. Tenía el pelo corto echado a la izquierda, los ojos azules, los dientes los tenía un poco mas sucios, desde el último encuentro, se había cambiado de vestimenta, ahora tenía una cazadora negra y unos pantalones rojos, nuevos. Jack intentó liberarse otra vez y consiguió quitarse la cuerda de la mano izquierda. El perseguidor no se había dado cuenta e iba andando hacia Jack. Cuando el perseguidor se acercó lo suficiente hacia Jack, Jack con su mano libre le golpeó en la cabeza, haciendo que este retrocediera , y Jack tuvo tiempo para liberarse de pies y manos, y dar una serie de golpes: primero le dio en la cabeza, luego en el cuerpo y el último golpe fue por la barbilla, un gancho. El perseguidor cayó desmayado.
Jack se fue por la puerta anteriormente cerrada que el perseguidor abrió hasta 4 minutos antes. Jack iba corriendo por un pasillo bastante estrecho con cuadros de gente tachada con una X, Jack pensó que esa gente había muerto a manos de ese, ese malhechor. Tras unos minutos corriendo, una gran caja lo bastante grande para capturarlo pasó a escasos centímetros, Jack pensó que el perseguidor le estaba intentando capturar.
Tras otros minutos Jack estuvo muy, muy atento, por si el perseguidor no se había rendido, y lo intentaba capturar otra vez, pero para sorpresa de Jack, no le intentó capturar. Lo que más alivió a Jack fue una entrada de luz, saliendo por una puerta. Fue corriendo hacia la entrada de luz, pero de repente una ingeniosa trampa del perseguidor se activó, eran una cuerdas atadas al gatillo de varias escopetas. Pero por sorpresa de Jack las escopetas no le tocaron, pero una escopeta le rozó haciendo que la ropa se rompiese. Pero no le importó porque estaba fuera de la casa del perseguidor. Al salir se encontró con un inmenso campo.
¡Vamos a escribir un cuento! Para ello, debemos saber cuáles son sus partes y sus características. Vamos a seguir unos pasos que veremos en el siguiente slide: breve explicación de lo que es un cuento, imágenes que nos sugieren nuestra trama y desarrollo abierto a nuestra imaginación.
Cuando estén finalizados, iremos añadiendo algunos de ellos para compartirlos.
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Aquí os vamos a ir dejando los romances trabajados en sexto de primaria durante este curso. Os contaremos, de manera resumida, el proceso llevado a cabo, de principio a fin, ensayos, dibujos, música y resultado final.
Escuchamos diferentes romances y de distinta temática para familiarizarnos con ellos. Nos preguntamos de dónde vienen y cómo han llegado hasta nosotros. Aquí aparece el romancero y el Mester de juglaría, así que investigamos sobre ello.
Analizamos los versos del romance «¿Dónde vas Alfonso XII?». La métrica característica de los romances y otros datos, los podéis consultar en el post de «Romances» en este blog. Este historia no es la que íbamos a recitar en un principio, pero con el trabajo de aula y la métrica, a los niños les gustó tanto, que comenzamos a ensayarlo.
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¿DÓNDE VAS ALFONSO XII?
De los árboles frutales
me gusta el melocotón,
y de los reyes de España,
Alfonsito de Borbón.
Dónde vas Alfonso doce,
dónde vas triste de ti.
Voy en busca de Mercedes,
que ayer tarde no la vi.
Si Mercedes está muerta,
muerta está que yo la vi.
Cuatro duques la llevaban
por las calles de Madrid.
Su carita era de rosa,
sus manitas de marfil.
Y el velo que la cubría
era un rico carmesí.
Los zapatos que llevaba
eran de rico charol,
regalados por Alfonso
el día que se casó.
Los faroles del palacio
no los quieren alumbrar,
porque se ha muerto Mercedes
y luz no quiere guardar.
Llora, llora Alfonso doce,
y no dejes de llorar,
que reina como Mercedes,
no volvieras a casar.
Analizamos hiatos, diptongos, tipos de palabras, la rima, el verso, la estrofa, sinalefa, etc. En artística decidimos ir reflejando en viñetas todo lo que sucede en la canción y además, vestirnos de la época para echar fotos a los personajes principales que aparecen en el romance. Aquí retocamos las fotos en ordenador para darles un tono de color sepia.
Durante la fiesta del otoño, tendríamos que recitar los romances a nuestros compañeros del colegio, por lo que se nos ocurrió añadirle instrumentos musicales, la guitarra y pandereta. En música ensayaríamos la entonación, el coro, el instrumento y el papel de los solistas.
Buscando romances que nos gustaran, encontramos el de «El conde Lara» y otro muy curioso llamado «Aquel pino». A continuación podéis ver un pequeño montaje de fotos con el proceso de trabajo y el audio de los propios alumnos el mismo día de la fiesta del otoño.
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EL CONDE DE LARA
Allá arriba en Lombardía
en aquella noble ciudad.
Nombran al conde de Lara
de la guerra capitán.
La condesa que lo supo
no dejaba de llorar.
Porque me han dicho
que vas a la guerra capitán.
Quien te ha dicho eso condesa,
quien te ha dicho la verdad.
Que me voy a Lombardía,
nombrado soy capitán.
Si a los siete años no vuelvo,
a los ocho casarás.
No lo quiera Dios del cielo,
ni la Santa Trinidad.
Mujer que ha sido tu esposa,
no se volverá a casar.
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AQUEL PINO
Aquel pino que está en el pinar
florido y hermoso.
A cortarlo quisieron entrar
cuatro buenos mozos.
A cortarlo quisieron entrar
pero no pudieron.
A cortarlo quisieron entrar
mi amor el primero.
Aquel pino que está en el pinar
hermoso y florido.
A cortarlo quisieron entrar
mi amor más querido.
Solamente lo podrá cortar
si es bueno y honrado.
Solamente lo podrá cortar
después de casado.
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