Hoy hemos vivido una segunda jornada realmente especial dentro de nuestra Semana de la Lectura, llena de momentos mágicos, aprendizaje y emoción compartida.
Comenzamos el dÃa en un espacio tan emblemático como es el JardÃn de AlquerÃa Educación, donde nos esperaban José y Julia, padre y madre de nuestro compañero Gonzalo. Nos han regalado una preciosa narración de una versión del cuento“Pedro y el loboâ€, donde cada personaje sonaba con un instrumento diferente: clarinete, timbales, flauta, platillos y hasta un reclamo de patos. Han logrado captar la atención de todos los niños y niñas desde el primer instante. La combinación de cuento y música les ha fascinado, permitiéndoles sumergirse en la historia de una forma muy sensorial y significativa. Desde aquà queremos agradecer enormemente a esta familia su implicación, cariño y compromiso, participando activamente en una semana tan especial para todos.

Más tarde, tras reponer fuerzas con la fruta, nos reunimos todo el ciclo de 3 a 6 años en el aula de usos múltiples, que por un rato se transformó en un original “Restaurante de cuentosâ€. Esta actividad ha sido llevada a cabo por Esther, Silvia y yo misma, caracterizadas como cocineras, para dar un toque lúdico y motivador a la propuesta. A través de este formato, hemos ofrecido diferentes “platos literariosâ€:


Fomentando la escucha activa, la imaginación y el gusto por las historias. Han participado como auténticos comensales, degustando y disfrutando de cada cuento, en una experiencia por la animación a la lectura.
Por la tarde, hemos tenido el privilegio de disfrutar de las lecturas familiares, en esta ocasión de la mano de algunos abuelos y abuelas de la clase naranja.Â
- Fernando y Carmen, abuelo de Carla, nos han contado:  «Buen camino, Celestino».
- Charo, abuela de Alejandro, nos ha narrado:  «El monstruo rosa».
- Y Maricarmen abuela de Elena: «¿Qué haces con una idea?».


Agradecemos de corazón su presencia, dedicación y el cariño con el que han compartido este momento tan entrañable con nosotros, esas mariposillas en el estómago han merecido la pena y han recibido un afectuoso: ¡Ozú qué bien!.

Como veis, ha sido un dÃa repleto de cuentos que nos han hecho aprender, imaginar y, sobre todo, disfrutar juntos.Â
Seguimos sumando experiencias que alimentan el amor por la lectura desde la emoción y la convivencia.
Eva Oliva






Para inaugurar la semana, tenemos un









