JUGAR PARA EMPRENDER

Emprender desde el juego: nuestro proyecto de trompos

En el área de emprendimiento de segundo de primaria, cada semana trabajamos para que nuestro alumnado descubra que tener ideas, organizarlas y convertirlas en proyectos reales es algo que está a su alcance. Durante las últimas semanas hemos vivido una experiencia especialmente significativa, nacida de una iniciativa totalmente propia del alumnado.
Siendo uno de sus grandes intereses y juegos favoritos los trompos, surgió una gran pregunta: ¿y si inventamos nuevos juegos con trompos? A partir de ahí comenzó un emocionante proyecto de emprendimiento que ha unido creatividad, planificación, trabajo en equipo y aprendizaje emocional.

El primer paso fue escuchar al alumnado. En una asamblea inicial, compartieron su entusiasmo por los trompos y propusieron diferentes ideas para jugar con ellos. Esta fase es fundamental en cualquier proceso emprendedor: detectar una oportunidad a partir de una necesidad o interés. En este caso, la oportunidad era clara: crear nuevos juegos que hicieran aún más divertido el juego con trompos.

Después realizamos una lluvia de ideas. Cada alumno y alumna aportó propuestas que fueron analizadas entre todos y todas, aprendiendo que todas las ideas merecen ser escuchadas antes de seleccionar las más viables o adecuadas. De esta dinámica nacieron cuatro inventos principales, cada uno con un enfoque diferente pero con un elemento común: los trompos como protagonistas.

El primer invento fue una pista de equilibrio para trompos, diseñada para que dos jugadores lancen sus trompos y gane quien consiga que el suyo permanezca más tiempo dentro de la pista sin salirse ni caer. Aquí aparecieron varias preguntas y toma de decisiones, que material usar, tamaño, uso de metros y reglas…

El segundo invento fue una aparca-trompos, un espacio donde los jugadores pueden dejar sus trompos ordenados cuando no se están utilizando.

El tercer invento fue un dado de trucos. Cada una de sus seis caras muestra un truco diferente que hacer con el trompo. En lugar de que cada jugador elija el truco con el que combatir, es el azar quien decide qué movimiento debe realizarse.

Por último, el cuarto invento fue una ruleta de trucos, similar al dado, pero con mayor número de opciones y, por tanto, mayor dificultad. Este diseño planteó un reto adicional: cómo construir un mecanismo que girara correctamente y permitiera una selección aleatoria.

Una vez decididos los cuatro productos, pasamos a la fase de planificación. Los alumnos y alumnas se organizaron en grupos, cada uno responsable de uno de los inventos. Aprendieron a repartir tareas, a escuchar las opiniones del equipo y a tomar decisiones conjuntas. También tuvieron que pensar qué materiales necesitarían y cómo convertir una idea en un objeto real.

La fase de construcción fue, sin duda, una de las más emocionantes. Con materiales sencillos como cartón, pinzas, hueveras, pinturas, tijeras, cinta, punzones, dieron forma a sus creaciones. Este proceso permitió desarrollar habilidades manuales, coordinación, paciencia y capacidad para resolver problemas cuando algo no salía como esperaban. Descubrieron que emprender no es solo imaginar, sino también probar, equivocarse, ajustar y volver a intentar.

Cuando los juguetes estuvieron terminados, llegó un momento clave del proyecto: la presentación y defensa del producto. Cada grupo explicó al resto de la clase en qué consistía su invento, cómo lo habían construido y qué lo hacía especial. Este paso es esencial en el mundo del emprendimiento: saber comunicar una idea y convencer a otros de su valor.

Tras cada presentación, el resto de la clase realizó una crítica constructiva, aprendiendo a analizar un producto con respeto, destacando aspectos positivos y proponiendo mejoras. A su vez, quienes recibían las opiniones aprendieron a aceptar comentarios, a valorar otras perspectivas y a comprender que mejorar forma parte del proceso.

Proyectos como este despiertan competencias fundamentales: creatividad, cooperación, escucha activa, toma de decisiones, responsabilidad, expresión oral, pensamiento crítico y confianza en uno mismo, búsqueda de soluciones, no rendirse ante obstáculos, aceptar propuestas de mejora…También ha permitido que el alumnado se sienta protagonista de su aprendizaje, viendo que sus ideas pueden transformarse en algo real y útil.

Seguiremos apostando por proyectos que conecten con sus intereses y que conviertan el aula en un laboratorio de imaginación y aprendizaje. Porque emprender, al fin y al cabo, es atreverse y trabajar para hacerlo realidad.

La conferencia de esta semana ha sido de Paula sobre el gato doméstico.

El gato doméstico es un mamífero que pertenece a la familia Felidae, la familia de los felinos.
A esta familia también pertenecen otras especies como leones, tigres, linces, gatos monteses…, y así hasta 40 especies de felinos.

Los gatos son carnívoros, y unos cazadores excelentes, por lo que, sobre todo, han desarrollado mucho los sentidos que les permiten detectar a sus presas y cazarlas. Los principales atributos de los gatos son:

Pelo: Es espeso en invierno para protegerlos del frío, y menos denso en verano. Según la raza puede ser largo, corto, liso, rizado y de diversos colores.

Orejas: Tiene un oído muy desarrollado, y además pueden mover las orejas en todas las direcciones, lo que les permite detectar a sus presas incluso cuando están ocultas entre la vegetación.

Ojos: Tienen una vista excelente, pudiendo incluso localizar a sus presas con muy poca luz.

Hocico: Siempre está húmedo, y varía de color según la raza, del rosa pálido al negro. Los gatos tienen buen olfato, pero es menos sensible que el de un perro.

Bigotes: Son muy sensibles al tacto, les ayudan a guiarse cuando caminan por sitios estrechos o con vegetación muy densa, e informan de su posición (equilibrio).

Patas: Tiene cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las patas traseras. Bajo los dedos tienen unas almohadillas suaves y flexibles que les permiten caminar sin hacer ruido y no ser detectados por sus presas. En la punta de los dedos tienen unas uñas muy puntiagudas, que se encuentran guardadas en unas fundas, pero que sacan cuando se abalanzan sobre una presa, o si se enfadan con algún humano.

Cola: Es larga y está cubierta de pelo, y les ayuda para mantener el equilibrio. También indica su estado de ánimo: contento (levanta la cola); nervioso (la agita contra el suelo); enfadado (eriza el pelo aumentando su volumen).

Los gatos domésticos actuales se cree que descienden del gato montés asiático, y se piensa que los primeros gatos se domesticaron cuando los humanos pasamos de una vida nómada a vivir en asentamientos estables, en pequeños poblados. El almacenamiento de cereales atrajo a muchos roedores, y detrás fueron sus depredadores, como el gato, que se convirtió en un gran aliado de los humanos para proteger sus alimentos.

Los gatos domésticos que no salen de casa del humano que los cuida, se alimentan de comida en lata y pienso. Pero hay muchos gatos domésticos que pueden hacer pequeñas “excursiones” fuera de casa, y otros muchos que viven en la calle, que no tienen casa, y que aún conservan intacto su instinto depredador, y pueden cazar una gran variedad de presas sobre todo aves y roedores.

Los gatos caseros pasan la mayor parte del tiempo descansando, tumbados, o ronroneando para que los acaricien. Pero también dedican parte de su tiempo al ejercicio, jugando con cualquier objeto que se ponga a su alcance. Les encanta jugar con las madejas de lana, escalar por los muebles, sobre todo por el sofá.

Aunque los gatos domésticos no tengan que cazar para alimentarse, si tienen oportunidad seguirán intentando capturar presas vivas, para lo cual su oído, vista y olfato juegan un papel fundamental. Los gatos suelen capturar a sus presas al acecho, esperando el menor descuido de su presa, para abalanzarse sobre ella.

Las razas de gatos como las conocemos hoy aparecieron en el siglo (XIX), pero se conocen otras razas más antiguas como el Mau egipcio (1400 a.C.) y el Korat (1350 a.C.).

Actualmente, muchos humanos ayudan a los gatos que no tienen casa, ofreciéndoles refugios y dándoles de comer, en lo que se conocen como colonias felinas. En estas colonias se pueden reunir un gran número de gatos, que, a pesar de recibir alimento, pueden también depredar sobre un gran número de presas vivas.

Esto ha producido importantes efectos negativos en la biodiversidad y abundancia de muchas especies de pequeños mamíferos, reptiles y aves. A nivel mundial se estima que los gatos domésticos pueden capturar miles de millones de aves y mamíferos cada año.

Como os han ido informando esta semana, hemos empezado a trabajar en torno a la semana cultural, semana que girará en torno a una temática: Granada. Comenzando con los trabajos previos se ha pedido al alumnado que pasee por diferentes puntos de Granada y se haga una foto en el lugar que más capte su atención para traerla impresa y hacer una breve investigación sobre el punto en cuestión.

Algunos ya tienen su foto preparada, en unos días comenzaremos con el proyecto.

Os deseo un feliz fin de semana.

Tatiana Molina -Tutora 2º EPO-