Archivo de la etiqueta: Cerámica. Arcilla blanca

CERÁMICA

Trabajos de sexto

Trabajos de cuarto

La arcilla es un material natural, no contaminante que ha formado parte de la vida cotidiana del ser humano desde la prehistoria. La proliferación de objetos de plástico ha inundado nuestros hogares y por extensión nuestro planeta. Entre nuestras actividades, seguimos apostando por este material tan versátil que les ofrece múltiples posibilidades, además, la arcilla  es uno de los materiales más demandados por los alumnos. Esta tierra, fruto del envejecimiento geológico de las rocas, les ofrece  una oportunidad para manejar entre sus manos, un material maleable y experimentar como reacciona  ante sus manipulaciones.

Para poder trabajar bien la arcilla es necesario percibir sus cualidades y reconocer los cambios que experimenta al ser manipulada. Supone un atractivo reto familiarizarse con sus propiedades  y conocer, por medio del ensayo, tanto las posibilidades como las dificultades que ésta ofrece. Los cuatro elementos de la naturaleza, tierra, agua, aire y fuego les retan, como en un auténtico proceso alquímico, para convertir la arcilla en cerámica.

En todo este proceso necesitamos, además, olvidarnos del tiempo.  Trabajar con la arcilla nos posibilita experimentar procesos pausados, en los que debemos respetar su propia naturaleza y aceptar la dinámica de un trabajo progresivo. Esta experiencia  contribuye a desarrollar en los alumnos cualidades tan necesarias como la flexibilidad, la adaptabilidad o la paciencia.

Ana Martín

CERÁMICA

Los alumnos de segundo han trabajado, de nuevo, con la arcilla. En esta ocasión hemos usado arcilla blanca. Ya sabéis lo que les gusta. Embadurnarse las manos de arcilla produce una  agradable sensación ¡es una tentación!

En estas edades, cuando crean de manera espontánea, tienden a trabajar la arcilla como si fuese plastilina. Para hacer cualquier objeto, van añadiendo pequeñas porciones que adicionan a la pieza y que se quedan pegadas por la humedad propia de la arcilla.

Muchas veces esas piezas, cuando se secan se van separando. Para que sus trabajos no se rompan, queremos enseñarles  la técnica del pegado y, además,  que hagan las placas con un grosor adecuado para que sus trabajos queden bien elaborados.

En esta ocasión les orientamos para que realicen un recipiente. En las fotos podéis ver trabajos muy similares por esta razón. Quizás cuando hagan otro tipo de trabajo, extrapolen lo que han aprendido. Cualquier trozo de arcilla que se añade hay que hacerlo de manera adecuada.

Una vez cocidas en el horno cerámico, procedemos a esmaltarlas.

No ha habido roturas ¡Habéis realizado un excelente trabajo!

Ana Martín

CERÁMICA

Estos trabajos de cerámica los modelaron el  pasado curso los alumnos que ahora están en cuarto. Nos dio tiempo a cocerlos, pero no a esmaltarlos, el confinamiento paró nuestra actividad. Al comenzar este curso se acordaron de sus trabajos, me comentaron que querían terminarlos.  Ha sido este trimestre cuando los han esmaltado. En mi opinión es un hecho extraordinario que los alumnos se acuerden de sus trabajos del curso anterior y que además quieran concluir una tarea que se quedó inacabada.

Hay que tener en cuenta  que son trabajos de alumnos de tercer curso. Cuando los repartí, no todos se sintieron satisfechos con sus obras, algunas se quedaron sin esmaltar porque sus creadores no las reclamaron.

Con el pincel en mano, disfrutando del coloreado con los pigmentos, todas las piezas quedaron esmaltadas. Una nueva cochura a 980º y el trabajo está terminado. Objetos decorativos, recipientes para usar, juguetes, regalos… había objetos variados.

Completamos la sesión con el modelado de nuevas piezas, esta vez con arcilla terracota. Esperaban la arcilla con gran anhelo desde el principio de curso. Les encanta, agradecen profundamente las sesiones de trabajo con este versátil material.

Ana Martín

CERÁMICA

Los alumnos de primero tuvieron su sesión de arcilla a primeros de mes. Para este trabajo hemos usado arcilla blanca por su plasticidad y porque mancha menos. El proceso por cual un trozo de arcilla se convierte en un objeto de cerámica, requiere su tiempo.

Comenzamos hablando sobre la diferencia entre la arcilla y el barro. La arcilla es el último proceso de descomposición de la tierra. Químicamente es un silicato hidratado de alúmina, puede contener otros minerales que influyen, sobre todo, en el color y en la plasticidad.

La manipulación de la arcilla es un disfrute para los alumnos, este material nos entronca con una parte primitiva del ser humano. Su versatilidad, posibilita la fabricación de todo tipo de objetos, aunque es esencial conocer cómo reacciona la arcilla al ser manipulada y seguir algunos pasos técnicos para que el éxito esté asegurado; el horno tiene la última palabra.

Una vez secas las piezas se cuecen en el horno cerámico a una temperatura de 980º, incluso este tipo de arcilla admite 1020º . Durante todo este proceso hay que tener paciencia ( me preguntan muchas veces si ya está la arcilla).

Tras la cochura, procedemos al esmaltado. Utilizamos pigmentos y esmaltes cerámicos que aplicamos en otra sesión de trabajo.

Bañamos los trabajos con una capa de esmalte transparente para darle brillo, todos los trabajos pintados quedan blancos, de nuevo.

Para cocer el esmalte, hay que volver a introducir las piezas en el horno . Se preguntan qué ocurrirá en el horno, la intriga va en aumento.  Otra vez hay que tener paciencia y esperar, (mientras tanto me siguen preguntando por cómo van sus trabajos).

¡Ya están expuestos en la entrada del aulario!.

Ana Martín

CERÁMICA EN CLASE

Comentaba en la entrada anterior el interés de los niños por la arcilla. El grupo de primero esperaba con ilusión esta sesión de modelado.

Durante el proceso de trabajo, los niños disfrutan explorando sus posibilidades plásticas, ejercen una manipulación espontánea sobre ella, la estiran, la aplastan, hunden sus dedos en la masa, la golpean. Les sugiero la importancia del amasado para unificar su consistencia. Mientras la manejan, experimentan no sólo sus cualidades y posibilidades, sino también sus reacciones al ser manejada entre sus manos.

En esta edad ya alternan entre el método sintético, elaborando sus producciones cada parte por separado para unirlas después; y el método analítico,  trabajando sus figuras a partir de un todo. El ojo y la mano colaboran dándole significación a la materia y se nivelan en importancia plástica.

Ana Martín