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CASITAS PARA EL RECUERDO. CERÁMICA

Estas casitas de cerámicas las han hecho los alumnos del grupo de sexto para dejar un recuerdo en el colegio. El conjunto de casas será ubicado en algún muro, así el grupo de «Los valientes», como se auto-denominaron, tendrá un lugar del colegio  donde los recordaremos.

Una de las actividades que me pidieron hacer antes de finalizar el curso y también la etapa de primaria, fue el modelado libre de arcilla.

Eran conscientes que estas experiencias las han vivido, de manera integral, en el colegio. Tal vez ya tarden en manipular de nuevo la arcilla. Cuando digo de manera integral, hago referencia a que han podido experimentar todo el proceso de convertir la arcilla en cerámica. En muchas ocasiones os he comentado que éste es un proceso largo. Tras realizar la obra, debemos esperar al secado al natural, a la cochura en el horno cerámico, a la aplicación del esmalte y por último a una nueva cocción.

Todos estos procesos se pueden ir resolviendo a lo largo de un mes mas o menos. El tiempo de espera pone a prueba la paciencia de los alumnos. ¡Y aún así les gusta! Puede ser una de las actividades que más les atrae.

El beneficioso efecto de estos pausados procesos lo están demandando y a la vez necesitando. En una sociedad donde impera la rapidez, la inmediatez de las cosas, la anulación de lo que no les gusta  con un simple clic; no puedo más que asombrarme y, a la vez  sentirme satisfecha por el hecho de contribuir para disfruten de estas vivencias. El trabajo con la arcilla favorece experiencias más pausadas, donde hay que poner trabajo y técnica para que la obra no se rompa en el horno, donde quizás no tengan el control absoluto del proceso, pues el horno «manda», donde se pone a prueba su paciencia, tan necesaria para cualquier proceso que estén viviendo. De ahí mi asombro cuando me piden trabajar una y otra vez con arcilla.

Antes de terminar esta entrada quiero comentaros también otra actividad. Me refiero a lo que yo llamo Estudio de autor. La actividad consiste en que cada alumno debe elegir un autor del mundo de las bellas artes para hacer una pequeña investigación sobre él o ella y su obra. Les doy un guión para orientarles, lo demás lo organizan ellos. Tras el trabajo, hacen una  exposición ante el grupo.

Este año, hemos tenido el tiempo muy ajustado. Comenzaron a investigar pero no pudimos dedicar mucho tiempo en clase. A pesar de las circunstancias siguieron con sus investigaciones y han sido una mayoría los que han expuesto su trabajo.

Pensé que no iban a estar muy motivados, pero han sido responsables y han mostrado interés. Hemos hablado de Leonardo Da Vinci, de Miguel Angel, de Matisse, de Picasso, de Antonio López, de Van Gogh, de Munch, de Degás….tras las exposiciones hemos comentado algunas de sus obras y  hablado de  los museos donde están ubicadas.

Han sido conscientes de que al visitar alguna ciudad, también pueden ir a ver obras de estos y otros autores a los museos. Espero haber sembrado un poco de curiosidad por este tema.

¡Buen verano!

Ana Martín

MODELADO DE ARCILLA. CERÁMICA

¡Por fin nos ha tocado arcilla! Los alumnos de quinto expresaban su entusiasmo el día que les tocó manipular la arcilla.  Bueno, les pasa a  todos los grupos. Los de sexto aún están esperando.

Cuando comienza el curso los alumnos me demandan su libreta de artística y la arcilla. El proceso del trabajo con la arcilla es lento. Comienzo por los más pequeños, los de primero y cuando sus trabajos completan todo su proceso de elaboración y cochura, la arcilla va recorriendo todos los cursos.

Les encanta manipular la arcilla. Tienen que esperar varios días hasta que sus trabajos salgan terminados. Los modelan, esperamos a que se sequen, los cocemos en el horno cerámico a 980º, los esmaltamos con pigmentos y esmalte transparente y los volvemos a cocer.  A veces pueden pasar varias semanas. La arcilla les enseña a saber esperar, a percibir procesos lentos tan contrapuestos a los ritmos  acelerados que vivimos día a día, aún así. la arcilla es su material favorito.

Les enseña otras muchas cosas, mientras trabajan, pueden hacer lo que quieran, pero no de cualquier manera. Hay que tener en cuenta el grosor, el vaciado, el pegado, el control de la humedad… toda esta tarea se une a la idea inicial de llevar a cabo lo que sus mentes han proyectado. En muchas ocasiones hay que superar la frustración e integrar la lentitud de todos los procesos que la tarea requiere.

En este proceso alquímico de convertir el «barro» en cerámica, intervienen los cuatro elementos de la naturaleza, la tierra, el agua, el aire y el fuego. ¿Puede que esto les resulte tan atractivo?

Por último la magia de los esmaltes que experimentan un gran cambio cuando salen del horno.

El ser humano y concretamente la infancia necesita del asombro para sentir la motivación, el atractivo por una tarea. Experimentar ese sentimiento que, ante algo a veces enigmático como son los cambios  en  el proceso cerámico, les desafíe en la comprensión  de una tarea que trasciende los límites imaginados.

 

Ana Martín

CERÁMICA EN LA ESCUELA

He titulado esta entrada como cerámica. Quizás hubiera sido más acertado titularla: «No solo es cerámica, son historias». Observando sus producciones, puedo ver el anhelo de Alex porque algún pájaro decida refugiarse en la casita de aves que él hizo. Me imagino a Raúl jugando con sus compañeros en el tablero en blanco y negro. No se si llamarlo de ajedrez porque me comenta que es un juego que ha inventado. Puedo ver a María depositando sus lápices de colores en el lapicero que hizo con tanto esmero o a Samuel buscando un sitio en la estantería para poner la escultura de su jugador favorito.

Así podría seguir hasta completar los trabajos de todos los alumnos, los de quinto curso y los de sexto. Detrás de cada pieza cerámica hay una historia, un porqué o un para qué que hizo posible esa creación.

 

En muchas ocasiones os he hablado del proceso por el cual la arcilla se convierte en cerámica. Es un proceso largo que nos puede llevar más de un mes el completarlo. Una vez elaboradas las piezas, se tienen que dejar secar para después meterlas en el horno cerámico y cocerlas a 980ª C .

Posteriormente se esmaltan con pigmentos o esmaltes cerámicos y volvemos a cocerlas en el horno.

Vivimos en un modelo de sociedad que prioriza la rapidez, la falta de tiempo, la inmediatez de los procesos y el bombardeo de información (la tecnología nos ayuda a ello). De manera generalizada los ritmos diarios son rápidos, la utilidad de las cosas tiene fecha de caducidad, lo que no nos gusta lo modificamos  en el acto; como yo digo, lo tiramos rápidamente a la papelera y lo reemplazamos con facilidad.

Reflexionando sobre el tema, todavía  me sorprende el hecho de que los niños disfruten y tengan en su mente que trabajar con la arcilla es su actividad favorita a nivel plástico. ¿Cómo un material que está en las antípodas de la rapidez, puede ser el elegido?

Para conseguir un buen acabado en una pieza cerámica son muchos los factores que hay que tener en cuenta: humedad, grosor, amasado, agrietado, pegado… Hay que prestar atención a los requisitos de la técnica para que las piezas no estallen en el horno. En el proceso de trabajo tienen que estimar el todo y las partes de cada pieza y valorar la mejor opción para resolver el trabajo con garantía  y que no se rompa. Luego viene el proceso de espera para que el horno decida qué pieza se salva o cual se rompe.

Sigo con mi reflexión y me pregunto ¿Quizás el ser humano necesite aquello que lo enlace a lo más primitivo? ¿Que lo devuelva por instantes, a los procesos pausados, a las actividades que lo enraícen con lo primigenio? Este mundo de la rapidez, tan estimulante, que ofrece recompensas inmediatas, contrasta con lo que sucede en el aula mientras modelamos la arcilla. Necesitamos ir con calma, paso a paso, los resultados no son inmediatos.

Estoy convencida que el modelado de la arcilla les provee de una serie de habilidades que les ayudan a concentrarse en la tarea, a tolerar la frustración ( las piezas se rompen), a alcanzar unos objetivos a largo plazo. Esta tarea también les pone límites que les ayudan a predecir el resultado, a adaptarse a la técnica y regular su actuación para conseguir que sus piezas  salgan bien del horno.

Me complace esta actividad de la que tanto disfrutan nuestros alumnos y más, si con ello estamos potenciando habilidades ejecutivas de tipo superior como el pensamiento creativo, la resolución de problemas ( en este caso técnicos), la toma de decisiones ( qué hago y cómo lo hago) y hacer frente a las diferentes emociones que provoca el proceso de transformación cerámica  y, que al parecer, triunfan las positivas.

Ana Martín

CERÁMICA

Trabajos de los alumnos de segundo.

Esmaltamos con engobes  de colores.

Trabajos de los alumnos de quinto.

Las sesiones de modelado las realizamos en el patio.

En el vidriado usaron esmaltes y lustres metalizados.

 

La arcilla es una sustancia mineral plástica compuesta principalmente de silicatos de aluminio hidratados. En el mercado existen diferentes pastas de modelar, no todas son arcilla. La arcilla es un producto natural. Las distintas arcillas se formaron a partir de la descomposición de las formaciones rocosas y, por la acción de otros factores como la presión tectónica, los movimientos sísmicos, los distintos tipos de erosión, etc. Durante el proceso de sedimentación  se van añadiendo diferentes impurezas de origen mineral; por lo tanto, dependiendo de las características de la roca de origen, existen innumerables tipos de arcillas, cada una de las cuales posee unas propiedades particulares de color y textura y un punto de cocción determinado.Todos los tipos de arcilla, en el tiempo de secado  sufren un encogimiento y en la  cocción experimentan una reducción de tamaño.

El proceso de sedimentación dura millones de años. Los lechos de arcilla se encuentran, en casi todos los terrenos, a flor de tierra o a pocos metros de la superficie, aunque no todos son útiles para la fabricación de cerámica. Entre sus componentes básicos debemos destacar las materias plásticas como el caolín y la arcilla y, los no plásticos, como el cuarzo, la arena o la pegmatita. Unos y otros juegan un papel fundamental en el proceso de transformación de los materiales dentro del horno.

¡Qué sabios son los niños!¡Les encanta trabajar con este primigenio y arcaico material!

Ana Martín

CERÁMICA

Trabajos de los alumnos de tercero.

Noviembre está siendo el mes del modelado en arcilla. En tercero trabajamos con arcilla blanca. Los alumnos estaban deseando que llegase el momento de manipularla. Es muy grato para ellos percibir con sus manitas las cualidades físicas de la arcilla. Cualidades que pueden variar a medida que la trabajan.

«Hoy es el mejor día de mi vida», comentaba un alumno mientras trabajaba.

Esmaltar también les encanta, la magia de los colores que varían tras la cochura siempre es un enigma que les atrae.

Trabajos de los alumnos de primero.

En el grupo de primero trabajamos con arcilla roja y para el esmaltado, usamos engobes.  Hacemos una excepción con el rojo que usamos un esmalte, en principio de color blanco y que tras la  cochura se convierte en un rojo muy vivo. ¡Para los volcanes es excelente!

Para los alumnos de primero es una actividad también muy deseada.

Cuando los vemos trabajar puede parecer que están  jugando con la arcilla.  Cierto es que muchas posibilidades de juego salen de sus mentes mientras están gestando lo que van a hacer. Pero es un material que les exige que sigan unas pautas, que tengan en cuenta la secuenciación de sus procesos, que respeten los pasos que la técnica les requiere.  Cuando el trabajo esté terminado el horno dará el visto bueno o romperá aquellas piezas que no hayan tenido en cuenta el grosor, el amasado, las uniones de las diferentes  partes.

Este material natural, tiene un proceso lento de producción y además nos exige unas normas. El control que los alumnos deben tener lo seguimos trabajando en cada sesión de arcilla. Merece la pena esforzarse para obtener tan bonitos resultados.

Ana Martín