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PROCESO CREADOR

Empezamos un nuevo trimestre con las energías renovadas. A través de estas comunicaciones,  quiero compartir con  toda la comunidad educativa todo aquello que alimenta mi tarea diaria con los alumnos, todos aquellos  temas que,   aunque no parezcan muy relevantes, tienen una incidencia en los procesos de creación artística.

¿En qué medida afectan los procesos de escolarización, los contextos sociales y familiares, la cultura, la maduración,  los propios intereses y aficiones de cada niño en su evolución gráfica? Podemos señalar tres aspectos fundamentales que favorecen o interfieren en ésta.

  • SUPERACIÓN DE  MITOS Y PREJUICIOS:

Superar los mitos y prejuicios que como adultos proyectamos en los niños es una tarea que nos implica a todos. El alumno adopta y reproduce actitudes mayoritariamente establecidas. Tendemos a dar respuestas estereotipadas, en muchas ocasiones por falta de información o desconocimiento de un tema:

            Para aprender  dibujo hay que tener talento

            El  arte moderno es incomprensible

            Esto si es arte, aquello no lo es.

  • EL NIÑO COMO ARTISTA ES  UNA PROYECCIÓN DEL ADULTO:

Cada época construye cómo debe ser el niño. El mundo adulto, construye, gestiona y proyecta sobre la infancia qué se espera de ella. Los contenidos ideológicos que se  trasmiten en los productos audiovisuales para niños atribuyen cada vez más a la infancia cualidades del ser adulto: «el niño superestrella», «sofisticado consumidor», «gestor de relaciones sociales». Esto podría centrar el tema de una próxima reflexión.

En esta ocasión  quiero resaltar el hecho de  que en Artística no queremos “hacer futuros artistas”. De igual modo que cuando estamos estudiando Lengua no pensamos en hacer del alumno un futuro literato, o en Matemáticas un matemático.

Hay que tener en cuenta que la presión que ejercemos los adultos, muchas veces de forma inconsciente, proyectando estas ideas sobre el niño es perjudicial. Es significativamente nocivo en el dibujo y la pintura, de manera que el estancamiento emocional que vive el niño es como un lacre difícil de quitar. Estas técnicas son a priori las mas populares y extendidas (exposiciones, museos), por lo tanto el bagaje sobre «lo artístico» es  amplio entre la población y es el campo donde emitimos juicios, donde empleamos criterios generales para establecer lo que está “bien o mal”.

Reivindico el derecho que cada niño tiene  a expresarse a través del lenguaje plástico-visual, a reconocerse en sus propias producciones y sentir satisfacción por lo realizado. Los juicios y las comparaciones no le ayudan.

  • EL TRABAJO DEL  ARTISTA ES  UNA INSPIRACIÓN DE LAS MUSAS:

“Producir arte requiere que los niños piensen en una experiencia, idea o sentimiento y luego encuentren símbolos para expresarla, esto es una actividad altamente simbólica. Ser capaz de pensar sobre algo no presente y luego hallar un modo de expresarlo es un logro cognitivo muy importante” (Seefelt, 1995).

El proceso creador es una tarea compleja que implica pasar por las siguientes fases : Preparación, incubación, iluminación y elaboración. Ante ciertas situaciones de bloqueo en los alumnos es clave darle importancia al trabajo y a la superación personal, para ello hago referencia a dos propuestas que forman parte de nuestra metodología de trabajo.

            Plantear metas con objetivos viables: PROYECTOS-BOCETOS

BOCETOS. El boceto, al ser un esbozo o borrador, realizado de forma esquemática y sin preocuparse de los detalles o terminaciones, descarga la presión que sienten los niños cuando se les pide que realicen algún trabajo, sobre todo dibujos.

Al relajarse disfrutan de lo que hacen de modo que a veces un boceto acaba convirtiéndose en un trabajo finalizado, al que se le quita la palabra boceto y   pasa a ser una obra terminada.

Esto ayuda mucho sobre todo a los que tienen dudas, a aquellos que tienen miedo de no hacerlo bien. A los que piensan “yo no puedo”, “yo no se”. Cuando un niño realiza un trabajo, no le gusta arruga el papel y lo tira, no va a conseguir superarse. El mensaje que hay que  transmitirle  es este: «Si no me gusta lo que he hecho o estoy cansado y no lo quiero terminar, le pongo la palabra boceto, la fecha y lo guardo en una carpeta de bocetos. En otra ocasión lo intentaré de nuevo y seguro que puedo hacerlo mejor”.

PROYECTOS. Cualquier trabajo requiere hacer un proyecto. En su definición la palabra engloba  el conjunto de escritos, cálculos y dibujos que se hacen para dar idea de cómo ha de ser y de lo que ha de constar una obra. También incluye el primer esquema o plan de cualquier trabajo que se hace a veces como prueba antes de darle la forma definitiva.

Hay trabajos grupales, sobre todo en el tercer ciclo, en los que se les pide a los alumnos que presenten un proyecto de lo que quieren realizar. En él deben anotar: el nombre, título o descripción de lo que han decidido hacer, los materiales que van a necesitar, las herramientas, los espacios, el tiempo de realización, los pasos o secuencias que van a seguir y el reparto de responsabilidades de cada miembro del grupo.

Para poder llegar a este nivel de realización al alumno se le ha ido acostumbrando a realizar, en ciclos anteriores, pequeños proyectos donde han de prever qué quieren hacer, cómo lo van hacer, con qué materiales, las herramientas que va a necesitar y organizarse para terminarlo en el tiempo que se les pide.

Los proyectos ayudan al alumno a organizarse, estructuran su pensamiento y  posibilitan la secuenciación  de su trabajo. El grupo se pone de acuerdo, eligen una opción y deciden cómo llevarla a cabo, por lo general, la satisfacción  por la obra terminada está garantizada.

Muchas veces ofrecen gran resistencia porque ello conlleva esfuerzo. Pero  el trabajo constante sobre algo y  la superación de las dificultades es el mejor modo de avanzar y aprender en esta área y en cualquier otra.

Ana Martín