Esta semana hemos vuelto a encontrar en nuestro día a día diferentes oportunidades para aprender, experimentar y poner en práctica habilidades que van mucho más allá de los contenidos propios de cada área. Desde la curiosidad por nuestro entorno más cercano hasta el cuidado de la escritura y la creación literaria, hemos vivido experiencias en las que el alumnado ha tenido un papel protagonista en su propio aprendizaje.
Investigar para conocer y compartir
Una de las propuestas que más ilusión ha despertado estos días ha sido la investigación sobre dos animales que forman parte de nuestro entorno cotidiano en el colegio: las gallinas y los peces. Como parte de nuestras responsabilidades semanales, nos encargamos de atender y cuidar a estos animales, por lo que constituyen una realidad cercana con la que convivimos y sobre la que podemos seguir aprendiendo.
Partiendo de esta experiencia tan significativa, propusimos al alumnado realizar en casa un pequeño trabajo de investigación sobre ellos. La cercanía del objeto de estudio ha sido, sin duda, un elemento fundamental para despertar su curiosidad e implicación. No se trataba de investigar sobre algo lejano o desconocido, sino de profundizar en el conocimiento de unos animales que ven, observan y cuidan habitualmente.
La llegada de los trabajos a clase se ha convertido en un momento especialmente enriquecedor. Cada niño y niña ha tenido la oportunidad de compartir sus descubrimientos, explicar aquello que había aprendido, mostrar el resultado de su esfuerzo y sentirse protagonista durante unos minutos. Hemos podido comprobar la ilusión con la que exponían sus investigaciones y el orgullo que supone reconocer que tenemos algo interesante que enseñar a los demás.
Este tipo de propuestas permiten trabajar habilidades esenciales: aprender a buscar, seleccionar y organizar información, desarrollar la autonomía, construir pequeños aprendizajes a partir de la curiosidad y fortalecer la competencia comunicativa. Expresar lo que sabemos, ordenar nuestras ideas para que otros puedan comprenderlas, hablar ante un grupo y escuchar con atención las aportaciones de los compañeros y compañeras son aprendizajes que necesitan espacios y oportunidades para desarrollarse.
Porque investigar no consiste únicamente en encontrar respuestas, sino también en aprender a compartirlas y descubrir que todos tenemos algo que aportar al colectivo.
Escribir también es aprender a pensar
En el trabajo de lectoescritura seguimos dedicando especial atención a la conciencia léxica y la segmentación de palabras, una habilidad fundamental para avanzar en el proceso de adquisición y consolidación de la escritura.
A través de diferentes propuestas prácticas y tareas escritas, vamos tomando conciencia de cómo se organizan las palabras dentro de una oración, dónde comienza y termina cada una y por qué es importante respetar esos espacios cuando escribimos.
Aunque pueda parecer un aspecto sencillo, la separación adecuada de las palabras requiere un proceso de reflexión y conciencia lingüística que se va construyendo progresivamente. En estas edades es habitual que aparezcan uniones o separaciones inadecuadas, por lo que resulta necesario ofrecer situaciones variadas en las que puedan observar, experimentar, revisar y corregir sus propias producciones.
Nuestro objetivo es que la escritura vaya adquiriendo cada vez mayor sentido y funcionalidad, avanzando desde una escritura inicial hacia producciones más organizadas, comprensibles y autónomas. No buscamos únicamente que escriban correctamente, sino que comprendan aquello que escriben y desarrollen recursos para mejorar sus propias producciones.
Las greguerías toman forma
La literatura y la creatividad también han tenido un espacio protagonista esta semana. Estamos preparando nuestra participación en el encuentro literario que tendrá lugar la próxima semana y que reunirá al alumnado de toda la etapa de Primaria. El grupo de segundo será el encargado de acercar al resto de compañeros y compañeras al fascinante mundo de las greguerías.
Pero ¿qué es una greguería? Partiendo de la comprensión de este particular género literario, hemos descubierto cómo una idea cotidiana puede transformarse en una ocurrencia ingeniosa, sorprendente y divertida mediante la imaginación y el juego con las palabras.
El proceso de creación ha sido especialmente interesante. Cada niño y niña ha tenido que observar, pensar, establecer relaciones entre elementos aparentemente diferentes, imaginar posibilidades y jugar con las ideas hasta encontrar aquella que mejor expresaba su ocurrencia. No siempre la primera idea es la definitiva, y precisamente ahí reside parte del valor de esta actividad: aprender a probar, modificar, descartar y tomar decisiones hasta conseguir una creación propia con la que sentirse satisfechos.
Además, hemos querido cuidar también la presentación de nuestras producciones. Somos conscientes de que nuestras greguerías no se quedarán únicamente en el cuaderno o en el aula, sino que serán compartidas con un público formado por compañeros y compañeras de otros cursos. Por ello, hemos dedicado atención a su presentación visual, utilizando letras especiales y cartulinas que permitan darles el protagonismo que merecen.
De esta manera, el trabajo no termina con la creación del texto, sino que se amplía hacia la preparación de una pequeña puesta en escena.
Una experiencia que nos permite trabajar la expresión escrita, la creatividad y la comunicación oral, pero también algo especialmente importante: descubrir la satisfacción de crear algo propio y tener la oportunidad de mostrarlo a los demás.
La próxima semana llegará el momento de compartir nuestras greguerías con toda Primaria. ¡Estamos deseando compartir las ocurrencias que han nacido de la imaginación del equipo segundillo!
Seguimos aprendiendo que cada experiencia, por pequeña que parezca, puede convertirse en una gran oportunidad para descubrir, expresarnos y crecer.
Tatiana Molina -tutora 2ºEPO-













