RECORTADO-COMPOSICIÓN

Aprender a recortar puede parecer algo sencillo y sin importancia. Muchas veces damos por sentado que los alumnos, tras la etapa de infantil, ya saben recortar, sin embargo, es necesario planificar actividades, sobre todo en el primer ciclo de primaria, que potencien esta habilidad.

Recortar requiere el dominio de diferentes destrezas motrices y ser capaces de coordinar la acción  oculo- manual  para realizar la tarea con precisión.

 

Recortar correctamente, es más complejo de lo que podemos imaginar en un primer momento y además requiere la participación de diferentes procesos mentales. Supone el desarrollo de habilidades psicomotrices muy importantes para fomentar otras destrezas relacionadas con la motricidad fina.

Proponemos a los alumnos que copien el contorno de objetos de la clase: tapaderas, tablas, tapones, vasos…, diferentes  formas geométricas van apareciendo. Queremos que las asocien con objetos cotidianos.

Les pedimos cortar las figuras en un movimiento continuo, girando el papel, o bien adaptándose a la forma en los casos en los que haga falta. Esta actividad presenta mayor nivel de dificultad, a la vez que les proporciona nuevas estrategias.

Con las formas sobre la mesa, la imaginación comienza a funcionar y ensayan diversas posibilidades. Para finalizar les proporcionamos una cartulina para que hiciesen sus composiciones.

Recortar requiere concentración y atención al detalle. Ambas habilidades son necesarias para obtener buenos resultados, no sólo en clase, sino en la vida diaria. La habilidad de mantener la concentración es esencial para poder leer libros, escuchar instrucciones y completar otras muchas tareas. La atención y la concentración forman parte esencial  del aprendizaje.

Ana Martín

ARCILLA- DONDE HABITAN LOS MONSTRUOS

Los alumnos de segundo habían estado trabajando en su cuaderno de escritura sobre la historia de un monstruo. Pensamos que sería interesante que cada uno pudiera construir su monstruo con arcilla. Usamos en esta ocasión arcilla negra.

A medida que modelaban, sus manos se iban impregnando del negro limo, algunos se embadurnaban  concienzuda y afanosamente. La arcilla negra es muy dúctil y maleable, su tacto es muy agradable. Los personajes iban surgiendo, algunos parecidos a los que dibujaron en su libreta, otros nuevos.

Modelaron también  pequeños recipientes y objetos. Me sorprendió gratamente que recordaban algunas cuestiones técnicas como el pegado, el grosor o el vaciado de las piezas.

Decidimos que nuestros monstruos tenían que brillar. Tras la primera cochura procedimos a darles un baño de esmalte que completamos con la incorporación de algunos cristales, para proporcionarles efectos especiales.

Cuando los monstruos salieron del horno, pensamos ponerles un nombre y contar algo sobre ellos, y lo que más les gustó, hacerles un habitáculo donde vivir.

Tenemos el monstruo que vive bajo la cama, en un árbol, en una cueva, en un ladrillo, en el jardín, en el frigorífico, en una casa, en un volcán, en mi armario, en el supermercado…

Cartones, tetrabrick, cajas, fueron tomando forma para dar paso a estas simpáticas casas de monstruos.

Ana Martín

CERÁMICA-VOLUMEN

Desde los primeros días de curso, los alumnos de primero me han estado preguntando: «¿Hoy toca arcilla?. Me preguntaban todos los días a pesar de que con ellos, tengo clase los miércoles. La manipulación de la arcilla es una actividad que les encanta.

Al comenzar la sesión, hablamos de sus cualidades. Es un material dúctil y maleable que reacciona ante nuestras manipulaciones, la podemos estirar, comprimir y también se va secando, le salen grietas, al añadirle agua, recupera sus cualidades.

Comentamos sobre el origen de la arcilla en su estado natural. El hombre, desde la prehistoria, ha sabido aprovechar esta tierra sedimentaria para crear objetos utilitarios o decorativos.

Usamos, en esta ocasión arcilla terracota que tiene un aspecto verde y una vez cocida, un tono más claro que la roja. Terracota designa a la tierra cocida cuyo origen procede del italiano terra cotta. Un alumno reaccionó rápidamente al oír el término -» así se dice en Italia-» . Otro comentó-» como los soldados de terracota-«.  Cuando  la arcilla estuvo  en sus manos, la magia de la creación se puso en marcha…

El esmaltado también les llama mucho la atención. En esta ocasión usamos engobes. Su aplicación requiere de una serie de requisitos para obtener una capa correcta y lo más homogénea posible.

Uno de los errores más comunes en los niños del primer ciclo es trabajar la arcilla como si fuera plastilina. Comentamos las diferencias entre ambos materiales.

En la sesión anterior estuvieron elaborando un abecedario de plastilina.

Estos bonitos medallones  con las letras, están relacionados con un libro que están leyendo: «El bosque del sonido». Más adelante los usarán.

Con el trabajo en plastilina están muy familiarizados. Mientras modelan, unen o  modifican sus creaciones, la plastilina no cambia su estado.

Cuando hacemos la misma tarea con la arcilla notamos diversas variaciones que debemos tener en cuenta para obtener un buen resultado. Por otro lado, tienen que considerar otros factores  como la unión adecuada de las diferentes partes, el grosor de las piezas, el vaciado de algunos objetos o las burbujas de aire apresadas que harán que el trabajo estalle en el horno.

Este material tan atractivo nos exige mucha atención, además de mucha paciencia en el proceso de su elaboración y la  espera del resultado de las dos cochuras, la de la arcilla y la del esmalte.

Ana Martín

MIRADAS- EMOCIONES

En el grupo de tercero, cuando  realizábamos la actividad anterior, el autorretrato;  nos cuestionábamos la diferencia que existe entre los ojos que les dibujamos a nuestros personajes y los ojos reales.

Nos proponemos practicar observando los ojos de los compañeros. Nos detenemos en las diferentes partes del ojo, su forma, el color del iris, el párpado, las pestañas, las cejas. Todavía nos cuesta desglosar minuciosamente una forma real.

Aun así, en esta ocasión, se esforzaron y ensayaron en su libreta dibujando varios bocetos. Buscaban mi aprobación: » ¿Se parecen a mis ojos?». Las primeras fotos que os muestro surgieron de esos instantes en los que requerían mi conformidad.

En la siguiente sesión reflexionamos sobre la expresión de la mirada. Nuestros ojos son la parte de la cara que más información trasmite, a través de la mirada conectamos con el mundo exterior y expresamos nuestras emociones. No solo nuestras palabras comunican nuestros estados de ánimo, también nuestros gestos.

Tras una breve puesta en común sobre las emociones y los sentimientos, nos ponemos a practicar diferentes emociones dibujando múltiples caritas. Prestamos atención a la posición de las cejas, la apertura de la boca y por supuesto los ojos. Es un ejercicio complejo aunar todos los elementos que intervienen en la expresión facial. Seguiremos ensayando.

Para terminar el trabajo colocamos las caritas en diferentes cuadros de color.  Cada alumno elegía el color donde colocar su trabajo. El color juega un importante papel en los estados de ánimo y las emociones. En el arte es uno de los elementos fundamentales. Con toda esta mezcolanza sentimental, además de la reflexión sobre las emociones, acabamos construyendo  un bello tapiz.

Ana Martín

AUTOIMAGEN AUTORRETRATO

La construcción de la identidad física transita todas aquellas experiencias que nos ponen frente al espejo y nos reflejan las características de nuestro cuerpo. La imagen que construimos de nosotros mismos, no solo se va consolidando con lo que vemos, o con lo que nos imaginamos de nosotros, también se ve condicionada con la mirada del otro, que funciona como un potente espejo. Los niños van formando así, una opinión sobre su aspecto.

El trabajo sobre el autorretrato lo hacemos cada curso, nos ofrece una oportunidad de observarnos  para tratar de dibujar nuestras características físicas. El dibujo es fruto de la madurez gráfica y psicológica de cada alumno. Sus trabajos, a veces, manifiestan  el miedo a enfrentarse a su propio cuerpo, reflejando así, aspectos psicológicos relacionados con su imagen: aceptación, proyección futura, inseguridad…

En el grupo de segundo nos gusta preguntar a los alumnos qué piensan sobre sí mismos.

Las ideas que tienen sobre sí, reflejan aspectos de su carácter; «Soy amable, divertida, tranquilo, vergonzoso, agradable…» Sus gustos: Me gusta el agua, el baloncesto, que los demás sean felices, reír, llorar, jugar…» Aquellas cosas que no les gusta: «No me gusta que me den sustos, estar sola, enfadarme, tener miedo, que me peguen…» Incluso aparecen sus miedos: » Me da miedo la oscuridad, el tiburón ballena, los secuestradores,  que se mueran mis padres».

 

La imagen física y el concepto que cada niño tenga de sí, van configurando las primeras señas de su identidad.

Ana Martín