MUSEO DE LA ALHAMBRA

Situado en la planta baja del Palacio de Carlos V, el Museo de la Alhambra se distribuye en siete salas dedicadas a la cultura y el arte hispanomusulmán.

Desde los primeros momentos en el que los palacios de la Alhambra fueron habitados por los Reyes Católicos, el ajuar que queda fue protegido, reutilizado y disfrutado en la nueva Corte. A lo largo de los siglos, los objetos y restos arquitectónicos conservados se disponían decorando las estancias y también se almacenaban en diferentes espacios del Recinto. Posteriormente se fueron  reuniendo por conservación aquellos hallazgos procedentes de las excavaciones realizadas en la Alhambra.

El número y calidad de los Fondos del Museo de la Alhambra hace que sea la mejor colección existente de Arte hispanomusulmán y en especial Arte Nazarí.

El Museo Arqueológico de la Alhambra se crea en 1940, en 1962 pasó a denominarse Museo Nacional de Arte Hispanomusulmán y desde 1994 quedó adscrito al Patronato de la Alhambra y el Generalife, con el nombre Museo de la Alhambra.

En la banderola representamos el Jarrón de las Gacelas. En esta imagen  real, sacada del propio museo podéis contemplar su belleza.

El Museo de la Alhambra en su página web lo describe así:

«Este jarrón tipo Alhambra, es la cumbre de la cerámica medieval española, y por ello una de las obras maestras de la cerámica universal. Presenta la base plana muy estrecha, con cuerpo globular muy estilizado.
Respecto a su decoración, tiene un repertorio completo y variado de motivos: vegetales, epigráficos, geométricos y zoomórficos. Los colores varían siempre entre el blanco, azul y dorado.
La parte alta del cuello de forma agallonada, presenta franjas verticales con temas de lacería o ataurique dorados sobre fondo azul corrido que deja ver el blanco anterior. La parte baja del cuello la constituyen dos franjas horizontales de perfil diferente, la superior con temas vegetales de árbol de la vida y la inferior con círculos concéntricos en dorado y blanco.
El borde de las asas es recorrido por una cenefa epigráfica que reza “la felicidad y prosperidad”, mientras que el interior se completa con el típico ataurique con fondo de caracolillos o espirales.
Una franja epigráfica atraviesa horizontalmente el cuerpo y lo divide en dos partes. Se lee, al igual que en el asa, “la felicidad y prosperidad”, sobre fondo dorado.
La parte superior del cuerpo presenta en uno de sus frentes un motivo central de gacelas enfrentadas con fondo de ataurique. Queda enmarcado por bandas semicirculares al igual que la anterior que divide el cuerpo en dos.
La parte inferior del cuerpo está formada por una serie de triángulos y óvalos azules. Los triángulos contienen la misma leyenda de “la felicidad y la prosperidad”, mientras que los óvalos albergan árboles de la vida. El resto del espacio reproduce elementos vegetales dorados sobre fondo blanco.
Es sorprendente pensar que en poco más de un siglo, este tipo de manufacturas alcance un grado de perfección técnica y estética como el presentado en el Jarrón de las Gacelas. Respecto a su uso, aún se duda si tenía alguna función concreta o era solamente un objeto decorativo».

Nos centramos en el Jarrón de la Gacelas por ser una pieza muy representativa de la cerámica del periodo nazarí en Granada.

Ana Martín