Una semana de descubrimientos, camuflaje y mucha ciencia.
En nuestro proyecto educativo entendemos que el verdadero aprendizaje se construye. Los niños y niñas necesitan observar, experimentar y vivenciar el mundo con sus propias manos para que los conceptos cobren sentido.
Esta semana seguimos los intereses del grupo. A está edad su cerebro está biológicamente diseñado para asombrarse con los detalles de la naturaleza. Al darles el espacio y el tiempo para investigar permitimos que cada uno explore según sus propias capacidades y ritmos, transformando la curiosidad natural en conocimiento científico real.
Si habéis notado que vuestros hijos e hijas vuelven a casa mirando al suelo con atención o buscando debajo de las piedras, no os preocupéis: nos hemos convertido oficialmente en investigadores de la naturaleza. Esta semana la curiosidad se ha desbordado gracias a los insectos y los bichos. Lejos de ser una simple distracción, estas experiencias se han transformado en un motor de aprendizaje impresionante, donde han activado el pensamiento lógico, el lenguaje técnico y la empatía.
Los bichos palo en el terrario de la clase
Nuestra aula se ha transformado en un laboratorio vivo gracias a un terrario con bichos palo. Al principio, muchos ojos miraban sin ver nada, ¡y es que son los reyes del camuflaje! Observar detalladamente cómo caminan, cómo se confunden con las ramas y cómo se mueven suavemente ha entrenado la paciencia y la atención sostenida de algunos. Han surgido debates científicos espontáneos: «¿Es una rama o está vivo?», «¿Por qué no se mueve si lo miro?». Así es como nace el pensamiento hipotético-deductivo en el cerebro infantil.
Compartiendo tesoros: La colección de insectos
La curiosidad se contagia y nuestra compañera Isa nos sorprendió trayendo una maravillosa colección de insectos. Compartir este tesoro con el grupo disparó el entusiasmo de todos. Ha sido la oportunidad perfecta para la clasificación. Comentamos los insectos por criterios lógicos: los que tienen alas y los que no, los que son de colores brillantes para asustar a los depredadores y los que prefieren esconderse. Además, dejamos atrás la palabra «bicho» para empezar a usar términos más precisos mientras describíamos las antenas, los abdómenes y las patas largas, articuladas, cortas, diferentes alas. Se diferenciaron de los arácnidos.
El broche de oro de la semana llegó con una colección muy especial acompañada de cuadernillos explicativos y ejemplares reales conservados en metacrilato. Poder observar los insectos encapsulados nos da la posibilidad de una aproximación científica única, sin miedo y con total seguridad. Pudimos mirarlos al trasluz para descubrir detalles diminutos como los ojos compuestos, los segmentos de las patas y el exoesqueleto. Los cuadernillos nos sirvieron de guía con los dibujos y los datos curiosos, conectando la observación real con la información documentada y descubriendo que los científicos de verdad apuntan todo en sus libretas de campo.
Insectos, esos bichos que tanto nos gusta observar
El valor de mirar de cerca.
Cada vez que se detienen ante una hilera de hormigas o se emocionan con una mariquita, están haciendo neurociencia práctica. Detrás de esa aparente distracción hay un cerebro construyendo conexiones lógicas, entrenando la concentración y desarrollando una profunda empatía por los seres vivos y el ecosistema. Les animamos a que sigan cambiando el «qué asco» por un «qué curioso, vamos a mirarlo juntos». La naturaleza es el mejor material didáctico del mundo y está completamente al alcance de todos. Nosotros podemos acompañarlos y fomentar esta maravillosa curiosidad científica .
Nuestros espacios exteriores: Laboratorios de vida y asombro
Tenemos la inmensa fortuna de contar con un entorno privilegiado que funciona como el aula más grande del colegio. Nuestro huerto, el estanque de peces y el majestuoso jardín centenario son laboratorios vivos donde los niños vivencian la ciencia en tiempo real. Además, las interacciones en nuestra granja con las gallinas pompom japonesas despiertan preguntas constantes sobre el cuidado, el respeto animal y los ciclos de la vida. Es en estos escenarios naturales donde la chispa de la curiosidad se enciende cada día de forma espontánea.


El estanque donde damos de comer a los peces.
En clase ya tenemos uno para cuidarlo en nuestra pecera.
Casi sin darnos cuenta nos hemos metido de lleno en el trabajo del área de ciencias que nos ocupará los próximos meses, Los Seres vivos .
Las conferencias ya están elegidas y son varias las que versarán sobre este tema , pronto os informamos de las fechas de realización.
Comenzamos la historia El bosque del sonido .
Una historia muy especial nos compaña para ir conociendo los sonidos de las palabras, grafía, composición. Una historia llena de aventuras que nos familiariza con la escritura a través de la lectura. Ya hemos conocido a los protagonistas de la historia y estamos preparados para vivir aventuras a través de su relato.
Tras la escucha de cada capítulo tendremos un diccionario para poder escribir palabras con el sonido de la letra que vamos descubriendo, componiendo las palabras entre todos.
Dibujamos los personajes y escenas según nuestra imaginación pues no hay imágenes que podamos ver al escuchar está historia.
En el tablón de clase podéis ver cómo lo han imaginado cada uno.
En el expositor de la entrada al aulario están expuestos algunos trabajos que realizamos en artística con su propio autorretrato y las distintas familias del grupo.

El próximo martes nos vemos en clase a las 16 horas para contaros el programa de este curso.
Un saludo
Daría


































