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Aprendemos, compartimos

Esta semana hemos vivido algunas experiencias especialmente significativas que nos han permitido seguir construyendo aprendizajes más allá de simples contenidos. Hemos compartido momentos de lectura con compañeros de otra etapa, hemos viajado hasta Argentina y Chile sin salir del aula y hemos comenzado una nueva aventura de cuidado y respeto por nuestro entorno. Tres propuestas diferentes que tienen algo en común: aprender haciendo, compartiendo y preguntándonos sobre el mundo que nos rodea.

📚 Lectura compartida: aprender en ambas direcciones.

Esta semana hemos iniciado una de las propuestas que nos acompañará durante todo el curso: La lectura compartida, una experiencia en la que los niños y niñas de segundo nos encontramos semanalmente con nuestros compañeros y compañeras de 5º EPO. Organizados en parejas formadas por un alumno/a de cada curso, leemos, nos escuchamos y conversamos juntos sobre el texto.

La propuesta parte de una idea muy sencilla pero con un enorme valor educativo: todos tenemos algo que enseñar y todos tenemos algo que aprender. En ocasiones será el niño o niña de segundo quien lea para su compañero mayor y, en otras, será el de quinto quien comparta su lectura con segundo. Los mayores pueden ayudar a mejorar la entonación, la fluidez o la comprensión, pero también tienen que detenerse, escuchar, adaptar sus explicaciones y buscar estrategias para hacerse entender. Esto les permite reforzar su autoestima y autonomía, tomar conciencia de sus propias capacidades y experimentar la satisfacción de sentirse útiles para otra persona.

Para los pequeños, compartir un libro con un compañero mayor supone además una fuente de motivación: leer para alguien, preguntarle por una palabra que no comprenden, comentar lo que ocurre en la historia o descubrir juntos el significado de una expresión convierte la lectura en una experiencia social y compartida. Y, entre ambos, pueden hacerse preguntas, resumir un fragmento o comentar juntos aquello sobre lo que están leyendo.

🌎 Día de las Lenguas: viajar a través de las palabras

Con motivo del Día de las Lenguas, hemos tenido la suerte de recibir en el aula a dos familiares de nuestro primer ciclo: Magali, mamá de Maya, de primero y Martín, papá de Aria, de segundo, que nos han acercado a sus países de origen, Argentina y Chile. A través de sus experiencias hemos descubierto que conocer una lengua también significa acercarnos a las personas y a las culturas que la hablan. Hemos conocido algunas de sus costumbres, expresiones, lugares y particularidades. Una oportunidad para despertar la curiosidad, valorar la diversidad cultural y comprender que nuestro colegio también es un pequeño espacio donde caben muchas historias, acentos y lugares del mundo.

🌱 Comienza la Patrulla Medioambiental

Esta semana también hemos dado la bienvenida a una iniciativa que nos acompañará durante todo el curso: la Patrulla Medioambiental. Cada semana, dos alumnos y alumnas de cada clase asumirán la responsabilidad de formar parte de esta patrulla, que acompañada por uno de los docentes, cuidará y contribuirá a mantener nuestro colegio y sus espacios en las mejores condiciones.

Su misión será estar atentos a pequeños gestos que tienen una gran importancia: comprobar que no haya luces encendidas innecesariamente, que el aire acondicionado o la calefacción se utilicen de manera responsable, que no queden grifos abiertos, recoger papeles de las zonas verdes o cuidar el aspecto de nuestros espacios exteriores. En definitiva, aprender que el colegio es nuestra casa y que cuidarlo es responsabilidad de todos.

Más allá de revisar unas luces o recoger un papel, esta propuesta pretende generar hábitos, responsabilidad y conciencia. Porque el cuidado del medio ambiente no se aprende únicamente hablando de él, sino incorporándolo poco a poco a nuestras decisiones y a nuestra vida cotidiana.

🐜 Cuando una hormiga se convierte en una oportunidad para aprender

Y, como muestra de que el aprendizaje también aparece de manera natural, espontánea y casi sin avisar, me gustaría contaros cómo partiendo de que 2 alumnos encuentran unas hormigas y deciden cogerlas para observarlas, surgen preguntas, hipótesis y ganas de descubrir: ¿adónde van?, ¿qué están haciendo?, ¿cómo se organizan?, ¿por qué se mueven así?; Una pequeña escena cotidiana que nos recuerda que la curiosidad es uno de los motores más potentes del aprendizaje. A veces, solo hace falta detenerse, mirar y hacerse una buena pregunta para hacer de cualquier espacio nuestro aula.

Tatiana Molina -tutora 2ºEPO-

Descubrimos, compartimos

Los comienzos siempre son especiales. Al mismo tiempo que nos adentramos de lleno en los diferentes contenidos y aprendizajes, consideramos fundamental dedicar tiempo a: conocernos, descubrirnos y sentir que formamos parte de un grupo en el que cada persona tiene su lugar.

El autoconocimiento y la cohesión grupal, necesitan espacios, tiempos y propuestas que permitan al alumnado expresarse, escuchar y descubrir también a quienes tiene a su alrededor. Por eso, durante estas primeras semanas estamos generando diferentes situaciones en las que poder hablar de nosotros mismos, compartir intereses y experiencias y comenzar a construir una identidad colectiva como equipo de segundo.

Una de estas propuestas ha sido “¿Quién soy yo?”, una actividad con la que el alumnado ha tenido la oportunidad de detenerse a pensar y hablar sobre sí mismo: cómo es, qué le gusta, cuáles son sus intereses, sus aficiones o aquellas cosas que considera importantes. Hemos utilizado el dibujo como una forma de representación y expresión, pero también hemos dado un papel protagonista a la asamblea y a la comunicación oral, porque aprender a expresarnos, escuchar a los demás y descubrir que nuestras experiencias, es también una manera de aprender a convivir.

En este proceso de construcción del grupo, hasta una propuesta tan sencilla como una sopa de letras con los nombres de todos los niños y niñas de segundo puede convertirse en una experiencia significativa. Encontrar el propio nombre y buscar el de los compañeros y compañeras nos permite trabajar, desde una perspectiva lúdica, ese sentimiento de pertenencia al mismo tiempo que nos acerca al repaso de las letras de manera ilusionante.

Y es que, en nuestro día a día, los aprendizajes no siempre llegan cuando los buscamos. A veces aparecen de manera espontánea, inesperada y mucho más emocionante que cualquier actividad planificada.

Esta semana hemos tenido una buena muestra de ello al tener la posibilidad a través del profe Juanjo de vivir la experiencia de acercarnos a una culebra de una manera respetuosa y segura. Poder observarla de cerca, conocer algunas de sus características y hacerse preguntas sobre ella convierte un encuentro cotidiano en una auténtica oportunidad de aprendizaje.

Pero, además de aprender sobre el animal, también aprendemos cómo relacionarnos con otros seres vivos. La experiencia nos permite hablar del respeto, del cuidado y de la responsabilidad que tenemos hacia los animales y hacia nuestro entorno.

También hemos comenzado a acercarnos a algunos contenidos curriculares desde propuestas que buscan mantener viva la curiosidad y las ganas de aprender. Las matemáticas, por ejemplo, han aparecido estos días a través de los juegos de cartas, una forma lúdica de repasar, recuperar y poner en práctica aprendizajes de primero. Detrás del juego hay números, estrategias, cálculo, comparación, razonamiento y toma de decisiones, pero también algo fundamental: la posibilidad de aprender con los demás, equivocarnos, probar de nuevo y disfrutar del propio proceso.

Porque en estas primeras semanas no se trata únicamente de recordar lo aprendido el curso anterior ni de comenzar nuevos contenidos. Se trata de volver a aprender juntos, de compartir.

Tatiana Molina -tutora 2ºEPO-

 

Construyendo nuestro lugar

Esta semana hemos seguido avanzando en algo fundamental al comienzo de cualquier curso: sentirnos parte de un grupo. Antes de adentrarnos de lleno en nuevos aprendizajes, necesitamos conocernos, recuperar rutinas y construir entre todos un espacio en el que podamos aprender, participar y sentirnos cómodos.

A través de diferentes dinámicas grupales hemos hablado sobre nosotros mismos: qué cosas nos gustan, cómo ha sido nuestro verano, nuestra familia, que queremos compartir con nuestros compañeros y compañeras o qué esperamos de este nuevo curso.

Estos pequeños momentos nos permiten conocernos mejor, pero también trabajar habilidades tan importantes como escuchar, respetar turnos, expresarnos delante de los demás e ir descubriendo todo aquello que nos espera a lo largo de segundo.

También hemos elaborado entre todos algunas de nuestras pautas de convivencia. Lejos de plantearlas únicamente como normas impuestas por los adultos, hemos querido reflexionar juntos sobre qué necesitamos para estar a gusto en clase y qué podemos aportar cada uno para conseguirlo. Dar voz al alumnado en este proceso favorece que comprendan mejor el sentido de los acuerdos y comiencen a asumir responsabilidades dentro del grupo.

Y, poco a poco, ¡también vamos entrando en materia! Lo estamos haciendo de una forma especialmente lúdica, manipulativa y grupal, utilizando juegos y experiencias que nos permiten ir retomando contenidos mientras observamos cómo afronta cada niño y niña las diferentes propuestas.

En ciencias, por ejemplo, hemos realizado nuestra primera visita al huerto y a la granja, espacios privilegiado en el que observar, preguntar y aprender directamente de nuestro entorno. En Lectoescritura, hemos estrenado nuestras visitas a la biblioteca, acercándonos de nuevo a los libros y recordando que leer también significa descubrir, imaginar y disfrutar.

Además, nuestros cuadernos de escritura ya han comenzado a cobrar vida. A lo largo del curso escribiremos en ellos semanalmente, convirtiéndolos en pequeños testigos de nuestra evolución: veremos cómo nuestras frases crecen, cómo incorporamos nuevo vocabulario, cómo organizamos mejor nuestras ideas y cómo, poco a poco, vamos consiguiendo una escritura más madura.

Son días de reencuentros en los que comenzamos a construir los cimientos sobre los que construiremos este curso 2026/2027.

Tatiana Molina -tutora 2ºEPO-

¡SEGUNDO!¡ALLÁ VAMOS!

Comenzamos un nuevo curso escolar cargado de ilusión, nuevos retos y muchas experiencias que iremos compartiendo y construyendo juntos. Estos primeros días en segundo de Primaria suponen el inicio de una nueva etapa en la que, poco a poco, iremos recuperando ritmos, afianzando aprendizajes y creciendo tanto a nivel académico como personal.

Durante esta primera semana hemos dedicado un tiempo especialmente importante a reencontrarnos, conocernos y comenzar a construir nuestro grupo. Algunos compañeros y compañeras ya compartían experiencias anteriores, mientras que otros comienzan ahora a formar parte de nuestro día a día. Por ello, las dinámicas de grupo, los momentos de conversación y las actividades compartidas nos están ayudando a establecer vínculos y a favorecer un clima de confianza, respeto y seguridad.

También hemos comenzado a recuperar las rutinas propias de la vida escolar: organizar nuestros materiales, respetar los diferentes momentos de trabajo, aprender a escuchar, participar de manera adecuada, responsabilizarnos de nuestras pequeñas tareas y desenvolvernos con una autonomía cada vez mayor.

Las normas de convivencia ocupan igualmente un lugar fundamental en estos primeros días. Más que entenderlas como simples normas que debemos cumplir, queremos ser partícipes de ellas, comprender por qué son necesarias y cómo nos ayudan a sentirnos bien, respetarnos y conseguir que el aula y colegio sea un espacio agradable para todos y todas. Aprender a esperar, escuchar al otro, cuidar nuestros espacios y materiales o resolver las pequeñas diferencias mediante el diálogo serán aprendizajes presentes durante todo el curso.

También hemos celebrado la bienvenida oficial a Primaria, acompañados por todo el equipo docente y directivo, inaugurando juntos este nuevo curso.

Para retomar de manera fluida los aprendizajes matemáticos, hemos reconstruido juntos nuestra tabla del 100. Cada alumno ha recibido algunos números para ordenarlos de forma ascendente y, posteriormente, colocarlos por familias entre todos. Este es solo un ejemplo de una de las actividades que, además de recordar contenidos, nos permite observar estrategias, razonamientos y conocimientos previos del grupo, pero ¡haciéndolo como juego!

Comenzamos así a poner los primeros cimientos de este nuevo camino. Nos espera un curso lleno de aprendizajes, descubrimientos, retos, convivencia y momentos especiales que esperamos poder ir compartiendo con vosotros y vosotras semana tras semana.

¡Bienvenidas, familias, a segundillo!

Tatiana Molina -Tutora 2º EPO-

Una huella para siempre



Llegamos al final del camino. Y, como ocurre siempre con los viajes que merecen la pena, uno se detiene a mirar atrás y descubre que lo verdaderamente importante no son solo los lugares a los que hemos llegado, sino todo lo que hemos vivido juntos para alcanzarlos.

Hace apenas unos meses comenzábamos segundo de Primaria con nervios, dudas, ilusión y muchas ganas de crecer. Hoy terminamos el curso siendo un grupo muy diferente. Hemos aprendido a leer mejor, a escribir más y a resolver problemas cada vez más difíciles. Pero, sobre todo, hemos aprendido a convivir, a ayudarnos, a pedir perdón, a esperar nuestro turno, a superar frustraciones y a celebrar los logros de los demás.

He tenido el privilegio de contemplar ese crecimiento día a día. He visto cómo algunos vencían sus miedos, cómo otros descubrían talentos que ni siquiera sabían que tenían y cómo, poco a poco, cada uno iba encontrando su lugar dentro del grupo. He visto abrazos, risas, lágrimas, enfados que se solucionan, amistades que nacen y pequeños gestos que demuestran que también se aprende con el corazón.

Ser tutor supone acompañar al alumnado en sus aprendizajes, pero también en sus alegrías, en sus preocupaciones y en sus descubrimientos. Y ahí es donde reside la verdadera vocación: en disfrutar de cada avance, por pequeño que parezca, y en emocionarse al comprobar cómo los niños y niñas van construyendo su propia historia.

Gracias a las familias por la confianza y el apoyo constante. Gracias a este maravilloso grupo por regalarme cada día una nueva oportunidad para aprender junto a ellos.

Cerramos el curso con la satisfacción del trabajo realizado y con la certeza de que, aunque el verano nos separe durante unas semanas, todo lo vivido permanecerá para siempre en nuestra memoria. Porque los cursos terminan, pero la conexión permanece para siempre.

Tatiana Molina -tutora 2º EPO-