Durante estas semanas, en las clases de tercero y cuarto de Primaria nos hemos estado preparando con mucha ilusión para la Semana Cultural de Granada, que este año tiene un significado especial: celebrar nuestra ciudad y su candidatura como Granada 2031, Ciudad Europea de la Cultura.

“¡Salvemos nuestras palabras!”.
En el ciclo hemos querido centrarnos en algo que nos identifica y nos une: la manera de hablar, las palabras y expresiones propias de nuestra tierra. Para ello hemos contado con una colaboración muy especial: Javi, el padre de Lucía, experto en lingüística, que preparó una propuesta que se ha convertido en una de las actividades estrella de este año: un divertido Escape Room.

Todo comenzó con una pequeña introducción sobre cómo las palabras y la forma de hablar varían según la zona. Dialogamos sobre lo que significa “dialecto”, buscamos ejemplos de expresiones típicas de diferentes partes de España —como tronco, chacho o no vea— y hasta analizamos cómo la pronunciación cambia dependiendo de dónde estemos (jamón / hamón, los niños / loh niñoh / loo niñoo).
También descubrimos que incluso los diminutivos pueden adoptar distintas formas: segundito, segundillo, segundico, segundino… ¡y todas son válidas según el lugar!
Para entrar en materia, leímos y comentamos un texto repleto de palabras y giros granadinos como colleja, chuminá, calamoro, esfaratao o malafollá. Entre risas y curiosidad, intentamos adivinar qué significaba cada una, comparándolas con las formas más “neutras” del español.
A partir de ahí, comenzó la gran aventura: cinco retos lingüísticos que los distintos grupos debían superar cooperando entre ellos. Cada fase ponía a prueba su ingenio


Reto 1: “Recordemos nuestras palabras”
Buscamos definiciones, sinónimos y antónimos de vocabulario local. No ganaba quien más sabía, sino quien mejor colaboraba con su grupo.
Reto 2: “Descifremos nuestras palabras”
Cada grupo recibió frases escritas en “granaíno” que debía traducir al lenguaje estándar. Con ayuda de sus compañeros y del profesorado, lograron descifrar expresiones tan divertidas que ya forman parte de su día a día.
Reto 3: “Usemos nuestras palabras”
Cada alumno escogió una palabra y construyó una frase con ella. Después, los grupos las leyeron en voz alta y ¡comenzó el reto de traducirlas! Risas aseguradas con palabras tan expresivas como engurruñío, orejicaliebre o espercojao.
Reto 4: “Resucitemos nuestras palabras”
Los equipos prepararon breves diálogos con situaciones cotidianas donde debían incluir varias palabras locales. Por ejemplo:
—¡Lavín, compae! ¿Visteis el partido?
—No encartó, estaba haciendo los deberes…
—Yo solo vi una mihilla…
—¡Cuchi! ¡Ganó España 5-0!
—¡Qué malafollá eres! ¡No digas el resultado!
Las representaciones fueron en días posteriores a la visita de Javi.
Reto 5: “Enseñemos nuestras palabras”
Para cerrar la actividad, elaboramos entre todos un gran mural-diccionario granadino, lleno de los azules de Fajalauza y palbara y expresiones locales.
En «azulejos» escribimos las palabras aprendidas y forman parte de la decoración del centro para esta semana, consiguiendo así un ambiente muy granaíno.
Esta experiencia no solo nos ayudó a comprender la riqueza lingüística y cultural de Granada, sino también a valorar la importancia de preservar nuestras formas de hablar como parte de nuestra identidad.
Y con ello, contribuimos a mantener viva una parte imprescindible de nuestra cultura rumbo a Granada 2031.
Otra actividad estrella que ha formado parte de nuestro proyecto de investigación sobre la ciudad, ha sido
«Descubriendo las calles de Granada”
Nuestra segunda gran propuesta fue convertirnos en pequeños investigadores de la historia local a través de las calles de nuestra ciudad.
Cada alumno eligió una calle de Granada con historia o significado especial, ya fuera por el personaje que le da nombre, por los acontecimientos vividos en ella o por su localización en alguno de los barrios con más tradición. Si dos compañeros coincidían en la misma calle, trabajaban juntos; lo ideal fue organizar parejas heterogéneas entre alumnado de 3.º y 4.º, para favorecer la colaboración y el aprendizaje mutuo.
Una vez concluido el trabajo individual, realizamos una puesta en común en la que cada pareja preparó una breve presentación con la información recopilada: el origen del nombre de la calle, curiosidades, imágenes y anécdotas interesantes. Cada grupo compartió su investigación con el resto de compañeros, convirtiendo el aula en un auténtico paseo por las calles más emblemáticas de Granada.




Como parte plástica del proyecto, elaboramos placas de cerámica con el nombre de las calles (en papel). Para ello investigamos los modelos originales, observamos su tipografía y color característicos, tomamos medidas, dividimos el espacio y realizamos varios bocetos a lápiz antes de pasar al trabajo definitivo. Finalmente, repasamos las letras con el inconfundible azul fajalauza, manteniendo viva una de las tradiciones artesanas más representativas de nuestra ciudad.
Gracias a este recorrido, aprenderemos que cada rincón de Granada guarda una historia y que, igual que nuestras palabras, nuestras calles también hablan de quiénes somos.
«Arte con corazón granadino«
Junto a Ana M. profe de artística, desarrollamos una interesante investigación sobre la cerámica granadina, centrada en dos de sus máximos referentes: la cerámica de la Alhambra y la tradicional fajalauza.
Descubrimos sus orígenes, motivos decorativos y colores característicos, que han acompañado a Granada a lo largo de los siglos y que forman parte esencial de su identidad cultural.

Tras analizar los colores más representativos de la cerámica de fajalauza —especialmente los tonos azules, verdes y blancos—, pasamos a la parte creativa. Con esos colores elaboramos nuestros propios diseños, pintando con el corazón sobre el tema de Granada y su candidatura cultural de 2031.
En nuestras obras aparecen nombres, símbolos, expresiones y dichos granadinos, todos inspirados en el arte y la esencia de nuestra ciudad.
Todas estas producciones —los murales del Escape Room, las investigaciones sobre las calles y las creaciones cerámicas inspiradas en la fajalauza— forman parte de la decoración del colegio durante esta Semana Cultural.
Los pasillos y aulas se han llenado de color, palabras y símbolos de nuestra ciudad, convirtiéndose en una auténtica exposición colectiva que celebra la identidad granadina y el entusiasmo con que nuestro alumnado ha vivido esta experiencia.
Con todo este trabajo previo, nos preparamos para vivir con ilusión nuestra Semana Cultural de Granada, en la que seguiremos descubriendo la riqueza de nuestra ciudad desde diferentes miradas. Contaremos con colaboraciones muy especiales que nos ayudarán a conocer Granada a través de su historia, su arte, su música y sus tradiciones, reafirmando el orgullo de pertenecer a una ciudad que camina hacia Granada 2031 con creatividad, cultura y corazón.
Os iremos informando,
Juanjo y Laura
Tutores Segundo Ciclo













