El alumnado de 4º ha puesto en práctica muchas de las habilidades que trabajamos en el área de lengua y que os presenté en la reunión de grupo: leer para comprender, escribir con intención y cuidar cada paso del proceso de creación de un texto.
Ha comenzado la lectura compartida con el alumnado de 1º. Durante este curso, seremos sus “maestros” lectores, les acompañaremos, les leeremos cuentos, les ayudaremos a descubrir nuevas historias y compartiremos con ellos el gusto por la lectura. Sin duda, este es un un momento muy especial, en el que el alumnado de 4º muestra responsabilidad, paciencia y cariño. Poco a poco iremos construyendo juntos momentos de lectura que, seguro, se convertirán en uno de los recuerdos más bonitos del curso, para pequeños y mayores.
También hemos trabajado la lectura inferencial, es decir, esa lectura que nos permite ir más allá de lo que aparece escrito. No solo leemos las palabras del texto, sino que buscamos respuestas relacionado ideas, deduciendo información, interpretando imágenes y explicando nuestras respuestas . Aprender a inferir ayuda a comprender mejor lo que leemos y a ir forjando una competencia lectora más fuerte, con mayor atención y pensamiento crítico.
“Receta para fabricar un amigo”
Aprovechando nuestro trabajo sobre los alimentos, hemos aprendido la estructura de una receta: título, ingredientes y pasos de preparación. Todo esto lo hemos adaptado de forma creativa para hablar de la amistad y así enlazarlo con ética. Para esta receta tan especial se han utilizado muchos ingredientes muy valiosos: la empatía, la confianza, el respeto, la generosidad, el sentido del humor... Y para la preparación hemos trabajado los verbos en infinitivo, como añadir, echar, verter, mezclar… , descubriendo que para fabricar un buen amigo hace falta… (podréis verlos en el tablón).
Antes de pasar el texto a limpio, hemos trabajado en el borrador ya que nos permite pensar, probar ideas, corregir errores, mejorar frases y comprobar que nuestro mensaje queda claro. Después, con más cuidado y atención, hemos pasado nuestra receta a limpio, cuidando la presentación, la ortografía y la grafía. Con este proceso hemos comprobado que escribir bien requiere dedicarle tiempo a cada etapa del proceso.
